Pasar al contenido principal
Neoyorkinos afrontan estragos en el transporte tras paso de Irene
Lunes, Agosto 29, 2011 - 07:18

Los trenes subterráneos y principales aeropuertos de Nueva York tenían previsto empezar a operar lentamente a partir de las 06.00 hora local (1000 GMT), pero se esperaban retrasos y abarrotamiento. La mayoría de los usuarios de los servicios ferroviarios que conectan a la ciudad con el norte estaban suspendidos indefinidamente.

Nueva York. Los neoyorquinos afrontaban este lunes una jornada de pesadilla para ir a trabajar y millones de estadounidenses en la Costa Este se quedaron en la oscuridad e inundados, después de que la tormenta Irene azotara la región antes de dirigirse a Canadá.

Un huracán que alcanzó la categoría 3 pero que ahora se debilitó a post-tormenta tropical, Irene llegó al extremo oriental de Canadá provocando lluvias y con vientos de 80 kilómetros por hora, luego de causar la muerte de 20 personas en Estados Unidos.

La tormenta provocó cortes de energía eléctrica a 5 millones de hogares y empresas en Estados Unidos, además de dejar calles inundadas por las precipitaciones.

Los trenes subterráneos y principales aeropuertos de Nueva York tenían previsto empezar a operar lentamente a partir de las 06.00 hora local (1000 GMT), pero se esperaban retrasos y abarrotamiento.

La mayoría de los usuarios de los servicios ferroviarios que conectan a la ciudad con el norte estaban suspendidos de forma indefinida.

El sector de Wall Street no sufrió daños graves, al igual que la Zona Cero, donde pronto se conmemorarán 10 años desde los ataques del 11 de septiembre. Los mercados financieros tenían previsto retomar sus operaciones de forma habitual, pero se esperaba que el volumen fuera menor.

El Centro Nacional de Tenis situado en Queens eludió graves daños y el Abierto de Estados Unidos debería comenzar el lunes tal como estaba previsto.

Nueva Jersey y Vermont están inundados. Los suburbios de Nueva Jersey y Vermont fueron azotados con ferocidad por la tormenta. Ambos sectores quedaron inundados por las precipitaciones, luego de que una temporada de verano boreal inusualmente lluviosa dejara los terrenos empapados y los ríos en su máximo caudal incluso antes de Irene.

"Es muy grave para nosotros al momento en Vermont. Dos tercios del estado están inundados con aguas que crecieron rápidamente, lo que esperamos que sea un problema para las próximas 24 horas", dijo Robert Stirewalt, de la Agencia de Manejo de Emergencias de Vermont.

Las numerosas canaletas del estado estaban desbordadas, lo que generó cientos de evacuaciones y entre 40.000 y 50.000 personas quedaron sin suministro eléctrico. El departamento de tránsito de Nueva Jersey dijo que buena parte del servicio de trenes permanecería suspendido hasta nuevo aviso, aunque los buses comenzarían a operar de forma limitada.

Con miles de propietarios que encaraban inundaciones había numerosas interrogantes sobre si las aseguradoras cubrirán los daños y si el programa de anegamientos del Gobierno federal podrá manejar los reclamos. La tormenta Irene dejó estragos en momentos de austeridad en Washington.

Los 8,5 millones de habitantes de la ciudad de Nueva York no están habituados a los huracanes, pero las autoridades tomaron medidas sin precedentes para prepararlos, incluyendo evacuaciones obligatorias y el cierre total de los masivos sistemas de transporte.

Alrededor de 370.000 residentes de la ciudad que tuvieron que ser evacuados pudieron volver a sus casas para el domingo por la tarde.

La mayoría de los puentes, túneles, subterráneos y buses urbanos estarán operando con normalidad. Pero el sistema de ferrocarriles hacia el norte que conecta a Connecticut y los suburbios de Nueva York permanecerán suspendidos, lo que dejará varados a miles de usuarios.

Autores

Reuters