Abuyá. Nigeria pospuso las elecciones parlamentarias hasta este lunes después de que los materiales de votación no llegaran en varias áreas, un duro golpe para las esperanzas de terminar con la historia de votaciones caóticas en la nación más poblada de Africa.

"Nigeria no ha cambiado y hoy lo hemos visto", dijo Kingsley Eze, músico en Port Harcourt, centro de la industria petrolera que abastece la mayor parte de las exportaciones del país.

Las elecciones presidenciales se realizarán en una semana y las votaciones para elegir gobernadores para los 36 estados se llevarán a cabo dentro de dos semanas.

Procesos electorales exitosos serían otro estímulo para la inversión extranjera en Nigeria y fortalecerían la creciente influencia internacional del país.

Pero un fracaso podría generar dudas acerca de cuán poco enraizada está la democracia, a más de una década del fin del gobierno militar.

El jefe de la Comisión Electoral Nacional Independiente (INEC) atribuyó la falla en la llegada a tiempo a un proveedor.

La comisión ha implementado medidas más duras para evitar los fraudes y la intimidación, que suscitaron dudas acerca de la elección del 2007, que según observadores internacionales dijeron reflejó la voluntad popular.

Hubo ataques aislados con bombas en actos de campaña, incidentes en la ribera del Delta del Níger y violencia sectaria en el norte y centro del país, pero en otras zonas los observadores notaron menos abusos e intimidación que antes de las elecciones del 2007.

Se anticipa que el Partido Democrático Popular (PDP) del presidente Goodluck Jonathan, verá reducida su mayoría parlamentaria.

El PDP tiene más de tres cuartos de los 360 asientos de la Cámara de Representantes y 109 escaños en el Senado.