Canberra. Aerolíneas australianas buscaban superar las demoras que sufrían decenas de miles de pasajeros el miércoles luego de que se disipara una nube de cenizas de un volcán chileno, que provocó la cancelación de vuelos a lo largo de estados en el este y sur del país.

La nube de cenizas, que ha dado la vuelta al mundo dos veces e interrumpió los vuelos en Australia por segunda vez, le costó a Qantas un estimado de 20 millones de dólares antes de las últimas disrupciones y a la industria de turismo más de 15 millones de dólares en dos semanas.

El Centro Asesor sobre Cenizas Volcánicas de Australia indicó que los modelos de largo plazo sugerían que la nube de cenizas no pasaría por tercera vez por el país, causando interrupción de los vuelos.

Qantas dijo que había reanudado vuelos de Melbourne y Sídney, mientras que Virgin Australia también reanudó sus vuelos.

La subsidiaria de bajo presupuesto de Qantas Jetstar y la aerolínea de bajo costo Tiger Airlines también comenzaron a reanudar sus vuelos gradualmente.

"Hay posiblemente alguna esperanza de que el jueves comencemos a volver a lo normal", dijo el portavoz de la Autoridad de Seguridad de Aviación Civil, Peter Gibson.

La mayoría de las compañías internacionales continuaban con sus vuelos hacia y desde Australia el miércoles, con Singapore, Thai, Etihad y Emirates aterrizando en Sídney.

La ceniza provocada por la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordon Caulle, el 4 de junio en Chile, luego de décadas de inactividad, forzó la cancelación esporádica de cientos de vuelos ante el temor de que las partículas afecten los motores de los aviones.