Christchurch. Violentas réplicas afectaron los desesperados esfuerzos por hallar sobrevivientes este sábado en Christchurch tras un terremoto, mientras la cifra de muertos alcanzó 145 y el primer ministro de Nueva Zelanda, John Key, pidió dos minutos de silencio por las víctimas.

Los equipos de rescate de Nueva Zelanda y seis países, incluidos Estados Unidos, China, Japón y Australia, registraron los escombros de edificios destruidos en la ciudad y las áreas suburbanas más afectadas por el sismo de magnitud 6,3 del martes, pero hallaron sólo cadáveres.

"Esperamos que el número se eleve mientras los equipos de búsqueda y rescate encuentran progresivamente más y más fallecidos entre las ruinas", dijo a periodistas el comandante de la policía, Dave Cliff.

Entre los muertos hay ciudadanos de 20 países, incluyendo decenas de estudiantes de Japón, China, India y Taiwán que se encontraban en Christchurch para aprender inglés.

Las esperanzas de hallar sobrevivientes cinco días después del sismo se atenuaban con las réplicas de magnitud hasta 4,4 que derribaron mampostería e hicieron que los socorristas corrieran a resguardarse.

Key pidió dos minutos de silencio a nivel nacional el 1 de marzo como señal de unidad para la gente de Christchurch, la segunda ciudad más grande de Nueva Zelanda, y para conmemorar a las personas muertas en el peor desastre natural del país en 80 años.

"Por ahora debemos hacer todo lo que podamos para mostrarle a esta gente que Nueva Zelanda llora por ellos", afirmó Key, quien se reunió con los familiares de los desaparecidos.

"Ellos temen lo peor pero aún hay un resquicio de esperanza. El equipo de búsqueda y rescate ha dejado claro que aún se trata de un esfuerzo de rescate, no de recuperación", sostuvo.

No se han hallado sobrevivientes desde el rescate de una mujer al mediodía de este miércoles.

El número de desaparecidos aún supera las 200 personas, pero la policía ha dicho que seguramente esa cifra incluye cuerpos recuperados que todavía no han sido identificados.

Reconstrucción. El ministro de Recuperación de Sismos Gerry Brownlee dijo que ya se estaban definiendo los planes de reconstrucción para la ciudad devastada, pero el distrito financiero podría estar cercado por meses mientras se desarrollan demoliciones de hasta un cuarto de los edificios.

Los cálculos iniciales de pérdidas de seguros van en un rango de entre US$3.000 y US$12.000 millones.

"Cuando reconstruyamos un edificio tendrá que pasar la prueba económica para el uso futuro y deberá tener requerimientos de construcción mucho más estrictos", indicó Brownlee.

"Eso no nos disuade de hacerlo, los prospectos para esta ciudad son bastante brillantes, no hay muchas otras ciudades que tienen que ser reconstruidas por completo", aseveró.

En el centro de la ciudad, la búsqueda se concentraba en un edificio de una compañía financiera, de un canal de televisión local, en donde también había una escuela de inglés, y la catedral, pero las réplicas obstaculizaban la tarea.

"El trabajo tuvo que detenerse temporalmente mientras caía la mampostería", dijo Cliff.

Más de la mitad de los muertos fueron recuperados de las ruinas del edificio del canal Canterbury Television (CTV). Se cree que unas 65 personas, entre ellas estudiantes japoneses y chinos, están aún en el lugar, atrapados cuando los pisos cayeron uno sobre el otro.

Más de 600 socorristas registran la ciudad y las zonas más afectadas de los suburbios, donde los ductos de agua y alcantarillado rotos, las líneas eléctricas en el suelo y las cañerías de gas quebradas han vuelto grandes partes inhabitables, obligando a miles a huir.