Greymouth. Un robot probablemente será enviado dentro de una mina de carbón de Nueva Zelanda donde 29 hombres han estado atrapados durante casi tres días, mientras un gas tóxico aplaza el inicio de una operación de rescate, dijo este lunes un alcalde de distrito.

Aún no se establece contacto con los mineros, atrapados desde que se registró una explosión este viernes en la tarde en la mina de carbón Pike River en la costa oeste de la Isla Sur de Nueva Zelanda, con las autoridades diciendo que el nivel de gas hacía demasiado peligroso entrar al depósito.

Se están haciendo avances, dijo el alcalde del Distrito Grey Tony Kokshoorn a Reuters, pues se está preparando a un robot para ser enviado a la mina este lunes por la tarde con la idea de verificar si existe una vía clara para los rescatistas una vez que se dé luz verde al ingreso.

"Enviarán un robot", dijo Kokshoorn a Reuters.

"Hay un obstáculo o un camión que está estacionado dentro del propio túnel, pero el conductor les aseguró que hay un metro a cada lado y ellos pueden pasar por el costado, por lo que tendrán algo de visibilidad con el robot", agregó.

Se estaban realizando esfuerzos para tratar de asegurar que el robot resista los chispazos, a fin de evitar el riesgo de una nueva explosión de gas, dijo a Reuters una fuente.

La perforación del pozo de ventilación de 15 centímetros en la ladera de un cerro que se encuentra sobre la mina comenzó la tarde del domingo y Kokshoorn dijo que progresaba en forma "brillante", después de avanzar unos 100 metros de los 162 metros de profundidad estimada hasta la mina.

Cuando se termine la perforación de ese pozo, los rescatistas esperan introducir por allí una cámara para determinar si los hombres están cerca.

Se cree que la explosión fue causada por gas metano que emana naturalmente. Altos niveles de gas se detectaron cerca de los ductos de ventilación de la mina.

Las autoridades han dicho que es posible que los mineros hayan sobrevivido a la explosión y estén en una área donde el aire es más puro.

Pruebas sobre la calidad del aire están siendo realizadas cada 30 minutos en los ductos de ventilación de la mina, aunque los niveles de gas tóxico han estado fluctuando. Tienen que estar cayendo sostenidamente para permitir que los equipos de rescate ingresen.

Los familiares y amigos de los mineros atrapados han sido informados del avance, y en el pequeño pueblo de Greymouth, el más cercano a la mina, se viven momentos de mucha emoción.

"Mi mensaje es que tenemos que aferrarnos a la esperanza (...) ahora lo más importante es que no hagamos un intento brusco para el rescate", dijo el primer ministro de Nueva Zelanda John Key a Sky News TV.

Los hombres atrapados tienen entre 17 y 62 años e incluyen dos británicos, dos australianos y un sudafricano. Dos trabajadores escaparon desde la mina tras la explosión con heridas leves.