Nueva York. Una gruesa capa de nieve cubrió el noreste de Estados Unidos este jueves luego de que la quinta gran tormenta de la temporada marcara otra nevada récord, retrasando la apertura de los mercados financieros y atascando carreteras de Washington con autos abandonados.

Las nevadas afectaron desde Virginia a Maine entre el miércoles a la noche y el jueves por la mañana, poniendo más presión sobre las ciudades y los estados ya afectados por un gran déficit presupuestario.

Casi 630.000 hogares y negocios en la región perdieron electricidad, pero las empresas de servicios públicos indicaron que esperaban restaurarla en los próximos dos días.

La última tormenta registrada en una inusual nevada de invierno dejó atrapado incluso al presidente estadounidense, Barack Obama, quien estaba entre los miles de automovilistas de las carreteras bloqueadas por la nieve cuando la tormenta alcanzó su punto más alto el miércoles.

"Parecía un extraordinario cementerio de autos ahí afuera. Había tantos autos abandonados, en diferentes ángulos y tantos lugares diferentes en el camino", dijo un oyente de la radio WTOP de Washington.

Nueva York fue testigo del enero con mayores nevadas desde que se tiene registro, con 19 pulgadas (48 centímetros) de nieve sobre la ciudad durante la noche última, dos veces la cantidad prevista y cerca de las 20 pulgadas (51 centímetros) que paralizaron la ciudad el 26-27 de diciembre y crearon una crisis política para el alcalde, Michael Bloomberg.

La ciudad de Nueva York agotó su presupuesto para la nieve de 38 millones de dólares, forzando a la ciudad a sacar dinero de su fondo general, indicó un portavoz.

Las oficinas del gobierno de Estados Unidos abrieron dos horas más tarde de lo normal en Washington, donde el Departamento de Comercio modificó la publicación de los datos de pedidos de bienes duraderos.

En Nueva York, algunos mercados abrieron con demoras a raíz de la nieve. La ciudad canceló las clases escolares por novena vez desde 1978 debido al temporal.

"Esto es mucho peor de lo que todos esperaban", dijo Julia Scharf, de 27 años, un técnica dental. "Tuve que limpiar cerca de 15 o más pulgadas (38 centímetros) de mi auto antes de poder manejar", agregó.