Santiago. "Estoy con mucha pena. Esto me ha tocado el corazón. Las noticias no son auspiciosas. El camino más problable para llegara los 34 mineros atrapados se cerró y tenemos que encontrar otros caminos, que son más difíciles para poder llegar”.  Esas declaraciones fueron hechas por el ministro de Minería Laurence Golborne, que se encuentra en la mina San José, en Copiapó, al norte de Chile.

Este vuelco ocurre en medio de un fructífero avance que habían tenido las operaciones durante las 50 horas que llevan los trabajadores bajo la Mina San José.

Los familiares están inquietos. Mientras el ministro daba declaraciones, varios lo interrumpieron. Algunos de ellos argumentaban que ya habían perdido la esperanza y que no creían las informaciones que el gobierno estaba entregando. 

Golborne respondió “tenemos la alternativa de avanzar por una rampla, pero sabemos que es complejo y por eso tenemos gente técnica que conoce en la mina desarrollando trabajos de avanzada”.

Segundos después el ministro dijo emocionado “no podemos transmitir optimismo, si no tenemos fundamento”. Otros familiares que estaban alrededor de la autoridad respondieron “ministro no flaquee, no pierda la fe. Tenemos que tener esperanza porque es nuestra familia la que está ahí”.

El presidente Piñera, por lo mismo, suspendió su asistencia al cambio de mando en Colombia, para llegar a entregar su apoyo a los familiares de los mineros afectados por el derrumbe de la mina.