Chilmark, EEUU. El presidente Barack Obama pidió este viernes a los estadounidenses que tomen seriamente al huracán Irene y los instó a acatar las órdenes para evacuar los sectores que se prevé serán azotados por una "costosa y extremadamente peligrosa tormenta".

"Todos los indicios señalan que este es un huracán histórico", dijo Obama en un comunicado enviado a periodistas desde la granja donde se encuentra de vacaciones en una isla frente a la costa de Boston.

Obama instó a los estadounidenses a tomar con seriedad al huracán, que es posible sea extremadamente peligroso y costoso.

El huracán Irene se acercaba el viernes a Carolina del Norte, mientras decenas de miles de personas evacuaban varias áreas y ciudades de la Costa Este de Estados Unidos, como Nueva York, se preparaban para la llegada de la poderosa tormenta durante el fin de seman

A las 11.00 hora del este de Estados Unidos (1500 GMT), Irene se ubicaba a unos 530 kilómetros al sur-suroeste de Cabo Hatteras, en Carolina del Norte, y presentaba vientos máximos sostenidos de 165 kilómetros por hora.

Los meteorólogos esperan que luego de impactar el sábado la costa este de Carolina del Norte como un poderoso y extenso huracán, Irene se dirija hacia la costa este de Estados Unidos, incluyendo Nueva York, la ciudad más habitada del país con más de 8 millones de habitantes.

"Se prevé poco cambio en la intensidad antes de que Irene llegue a la costa de Carolina del Norte", dijo el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.

El centro del huracán pasará lejos de la costa de Georgia el viernes y se aproximará a la costa de Carolina del Norte en la noche, pasando cerca o sobre el estado el sábado, añadió el CNH.

Cincuenta millones de personas están potencialmente en la trayectoria de Irene desde Carolina del Norte y Carolina del Sur hasta Cabo Cod.

Decenas de miles de residentes de áreas costeras estaban dejando sus hogares por seguridad, comenzando por Carolina del Norte, que sobresale hacia el océano Atlántico y donde se espera que Irene primero toque tierra en Estados Unidos el sábado.

"Esta es una tormenta grande, fea", dijo la gobernadora de Carolina del Norte, Bev Perdue. "Estamos preparados para lo peor, rezando que salga todo bien (...) estamos listos", agregó a CNN.

Peores escenarios. Los residentes de comunidades costeras desde Carolina del Norte y Carolina del Sur hasta Nueva Inglaterra almacenaron alimentos y agua e intentaron asegurar sus casas, coches y botes. Estados, ciudades, puertos, hospitales, refinerías de petróleo y plantas nucleares activaron sus planes de emergencia.

Los meteorólogos esperan que luego de impactar el sábado la costa este de Carolina del Norte como un poderoso y extenso huracán, Irene se dirija hacia la costa este de Estados Unidos, incluyendo Nueva York, la ciudad más habitada del país con más de 8 millones de habitantes.

"Inundaciones, inundaciones repentinas y cortes de luz afectarán a mucha gente", dijo el administrador de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias, Craig Fugate, a CNN. También se esperaba que la capital del país, Washington, sintiera el impacto del viento y la lluvia.

Se esperan también grandes cancelaciones de vuelos y en el servicio ferroviario.

Alertas y advertencias de huracán estaban vigentes desde Carolina del Norte hacia Massachusetts. Nueva York y Boston fueron incluidas en esos avisos.

EQECAT, una compañía que ayuda a la industria de seguros a predecir daños por desastres, dijo que la trayectoria pronosticada para Irene representaba "uno de los peores escenarios" para Estados Unidos. Era una de las mayores tormentas en amenazar el noreste en décadas.

"Llené de combustible el tanque en caso de que necesite salir apurado o algo, y reuní muchos alimentos, sacando todo de mi patio (...) cualquier cosa que pueda volar contra una ventana", dijo Patricia Stapleton, de Newport, en Carolina del Norte.

Irene se debilitó levemente el viernes a un huracán de categoría 2 desde la categoría 3 en la escala de medición Saffir-Simpson de cinco niveles.

Evacuaciones costeras fueron ordenadas para centros turísticos en Virginia, Delaware y Maryland.

Las aerolíneas comenzaron a reducir vuelos en los aeropuertos del este, fijaron planes para sacar aeronaves de la región e instaron a los viajeros a posponer las fechas.

Irene será el primer huracán en llegar a Estados Unidos desde que Ike destrozó la costa de Texas en el 2008.

Las inundaciones provocadas por Irene causaron la muerte de al menos una persona en Puerto Rico y dos en República Dominicana. El huracán azotó también a las Bahamas.