Washington. El presidente Barack Obama, quien ha presionado a Sudán por un próximo referendo y por la crisis en Darfur, escribió una carta a líderes de la región destacando el compromiso de Estados Unidos con una votación pacífica en el país del noreste de Africa.

"El presidente Obama ha dejado en claro que Sudán es una de las mayores prioridades de la administración; tenemos una visión de esperanza, paz y prosperidad para el pueblo de Sudán", dijo este domingo el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Mike Hammer.

Confirmando que Obama había escrito una carta a un número de líderes sobre el referendo y la situación en Darfur, Hammer dijo que esto era parte de un impulso diplomático en curso para destacar la importancia que da Washington a un Sudán pacífico.

Las cartas fueron enviadas recientemente, dijo Hammer.

El referendo del 9 de enero por la independencia del sur de Sudán fue prometido en un acuerdo de paz del 2005 que puso fin a una guerra civil entre el norte mayormente musulmán y el sur, donde las mayorías siguen creencias tradicionales y al cristianismo.

Un referendo exitoso en el sur del país podría llevar a terminar uno de los conflictos más amargos de Africa, que se ha desarrollado desde la época de la independencia de Sudán en la década de 1950.

"Hemos puesto y seguiremos poniendo, una enorme cantidad de esfuerzo para garantizar que el referendo se realice a tiempo, en forma pacífica, y que los resultados sean respetados", dijo Hammer.

La Casa Blanca la semana pasada condenó ataques a civiles en el sur de Sudán por los que el partido gobernante del sur, el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés, responsabilizó al norte.

Líderes del sur han acusado al presidente, Omar Hassan al-Bashir, y a su gobernante Partido del Congreso Nacional de conspirar para alterar la votación y retener el control de los campos petrolíferos del sur.

Este domingo, Bashir dijo en un discurso que el país adoptaría una constitución islámica si el sur se separa en el referendo.

Bashir es buscado por la Corte Penal Internacional por las violaciones a los derechos humanos en Darfur.