Panama City. El presidente de Estados Unidos nadó este sábado en playas de Florida y prometió restablecer la economía y el medioambiente de la región dañada por el derrame petrolero de BP Plc, declarando las playas de la costa del Golfo de México "abiertas para negocios".

En su quinta visita a la zona desde que el pozo de BP en aguas profundas del Golfo de México se rompió el 20 de abril, Barack Obama sostuvo conversaciones el sábado con empresarios locales para conocer sus preocupaciones respecto al impacto del peor derrame petrolero costa afuera en el mundo.

"Ya no está fluyendo petróleo en el Golfo, y no ha estado fluyendo durante un mes. Aunque estoy aquí para decirles que nuestro trabajo no ha terminado, y no nos iremos a ningún lado hasta que así sea", dijo Obama. "Ese es un compromiso que mi gobierno va a mantener", agregó.

La filtración de crudo en las aguas del golfo se detuvo desde el 15 de julio, cuando BP colocó un tapón sobre el averiado pozo Macondo, que emanó un estimado de 4,9 millones de barriles de petróleo desde el 20 de abril.

La compañía británica inyectó cemento en la parte de arriba del pozo la semana pasada para sellarlo.

Sin embargo, funcionarios dicen que no cantarán victoria hasta que completen un pozo de alivio que está siendo perforado a unos 4.000 metros de profundidad y que ahora está a sólo unos metros de su objetivo. Se inyectará más cemento a través del pozo.

Obama y su familia están en un viaje por el fin de semana a Panama City como parte de un intento por alentar a que más turistas visiten las famosas playas de arena blanca de Florida, que han sufrido sólo daños menores con el derrame, mayormente en forma de bolas de alquitrán y pequeñas manchas de petróleo.

"También quiero señalar que como resultado de los esfuerzos de limpieza, las playas a lo largo de la costa del Golfo están limpias y seguras y abiertas para negocios", dijo Obama.

"Esa es una de las razones por las que Michelle, Sasha, y yo estamos acá", agregó el mandatario, refiriéndose a su esposa y su hija menor.

Más tarde el sábado, la Casa Blanca entregó una fotografía de Obama nadando en las aguas del Golfo y jugando con Sasha, su hija de 9 años.

Pozos de alivio. La aprobación de Obama se ha visto afectada por el descontento popular, especialmente en las comunidades de la costa del Golfo, por la respuesta de su Gobierno al derrame.

El mandatario cayó bajo fuertes críticas a comienzos de la crisis por aparecer entregando demasiada responsabilidad en el manejo del derrame a BP, la que en reiteradas ocasiones buscó minimizar el tamaño del desastre.

El gobierno ha tenido problemas para cambiar esa percepción pese a luchar por tratar de recuperar el terreno perdido.

El almirante retirado de la Guardia Costera Thad Allen, principal supervisor del Gobierno del derrame, dijo que la compañía obtendría la aprobación final este martes para finalizar el pozo de alivio pero que se está realizando la última serie de pruebas y planeamientos primero.

Las pruebas apuntan a asegurar que BP está preparada para lidiar con el riesgo de una excesiva presión en el pozo durante el último esfuerzo por eliminarlo, dijo Allen en una teleconferencia.

Obama fue presionado para que pase parte de sus vacaciones de verano en la región del Golfo para mostrar solidaridad con los miles de pescadores y personas en la industria de turismo cuya calidad de vida se ha visto amenazada por la filtración de crudo.

Mientras Florida salió mayormente indemne, otros estados como Luisiana, Misisipi y Alabama se vieron muy afectados y están en el foco de las operaciones de limpieza de BP.

El petróleo derramado en los sensibles humedales y marismas ensució kilómetros de plazas y obligó al cierre de zonas ricas para el rubro pesquero.

El sábado, el presidente dijo que consideraba "inaceptable" cualquier retraso por parte de BP o funcionarios en el pago de reclamos a individuos afectados por el derrame.

Dueños de hoteles, agencias de turismo y otros negocios han enviado miles de quejas por daños a BP, reclamando que el derrame ha alejado a muchos visitantes durante la lucrativa temporada veraniega.

La compañía británica ha establecido un fondo por US$20.000 millones para responder a los reclamos.

El primer viaje de la familia Obama a Panama City probablemente servirá de impulso para funcionarios de turismo local, quienes han estado tratando de contrarrestar la percepción de que las playas de Florida estaban mezcladas con el petróleo que contaminó otras partes del litoral del Golfo.