Lisboa. El presidente Barack Obama dijo por primera vez este sábado que su objetivo era finalizar las misiones de combate de Estados Unidos en Afganistán a fines de 2014, y reducir de manera significativa el número de tropas estadounidenses desplegadas allí.

Sus comentarios, al final de la cumbre de la OTAN en Lisboa, sorprendieron porque más temprano asesores de alto rango habían dicho a periodistas que Washington no estaba preparado aún para comprometerse con ese objetivo.

"Mi objetivo es asegurar que en 2014 hayamos realizado la transición, los afganos estén a cargo, y es un objetivo para asegurar que no estemos aún comprometidos en operaciones de combate del tipo en las que estamos ahora", dijo.

Obama añadió que Estados Unidos aprobaba el plan de la OTAN para transferir el control de la seguridad en Afganistán a las fuerzas afganas a finales de 2014, pero destacó que las operaciones antiterroristas contra Al Qaeda en la región probablemente continuarán más allá de esa fecha.

Funcionarios de Estados Unidos han evitado en el pasado vincular la prevista transición al control afgano con el final de la misión de combate de Estados Unidos en la impopular guerra de nueve años.

A Obama se le criticó el año pasado por poner en peligro las vidas de soldados estadounidenses, cuado anunció que las tropas de Estados Unidos empezarían a retirarse de Afganistán en julio del 2011. Los críticos dijeron que fijar una fecha alentaría a los talibanes.

En consecuencia, la Casa Blanca se había cuidado de hacer referencia al 2014 solamente como fecha en que los afganos tomarían la iniciativa de las operaciones de seguridad en su país devastado por la guerra.

Respaldo. Sin embargo, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, sacó el asunto a la luz cuando dijo en una conferencia de prensa que el objetivo era que las tropas extranjeras que sirven en la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF por su sigla en inglés), encabezadas por la OTAN, cesaran los combates antes del 2015. .

"No preveo que tropas de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad) mantengan un papel de combate más allá de 2014, teniendo en cuenta que la situación de seguridad nos permita avanzar a un papel más de apoyo", dijo Rasmussen a periodistas.

Presionados para ofrecer una respuesta, altos funcionarios de la administración Obama más temprano no habían querido apoyar de modo explícito esa fecha. Dijeron que Estados Unidos tomaría su propia decisión más cerca de ese momento, basados en las condiciones del terreno.

"La cuestión de cambiar la misión de combate es una decisión nacional independiente que será hecha por las 28 naciones de la OTAN. En el caso de Estados Unidos, simplemente no hemos tomado esa decisión aún", dijo a periodistas un funcionario estadounidense antes de que hablara Obama.

Los comentarios de Obama cristalizaron la posición de Estados Unidos.

"Ciertamente nuestra presencia se habrá reducido de manera significativa (en 2014)", afirmó. "Más allá de que es difícil prever con exactitud lo qué será necesario para mantener seguro al pueblo estadounidense en el 2014. Tomaré esa decisión cuando llegue allí", añadió.

A pesar del aumento de la violencia de las víctimas civiles y las bajas militares, Obama dijo que él creía que las fuerzas de la OTAN estaban avanzando en contener el impulso de los talibanes y en la formación de las fuerzas de seguridad afganas.