Tripoli. Fuerzas europeas y de Estados Unidos lanzaron aviones de guerra y misiles contra las tropas de Muammar Gaddafi, en la mayor intervención militar occidental en el mundo árabe desde la invasión a Irak en el 2003.

La televisión estatal libia dijo que 48 personas habían muerto y otras 150 heridas por los ataques aliados. También informó que hubo una nueva ola de ataques en Trípoli en la mañana de este domingo.

No hubo manera de confirmar la información de manera independiente.

El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el almirante Mike Mullen, dijo este domingo a la cadena NBC que las fuerzas occidentales habían implementado efectivamente una zona de exclusión aérea en Libia y que no existen señales de aviones libios volando sobre el país.

Mullen añadió que no había reportes de muertes de civiles hasta el momento tras las redadas de las fuerzas aliadas iniciadas este sábado y que la operación había logrado "avances significativos en 24 horas", deteniendo a las fuerzas de Gaddafi en Bengasi.

CBS News indicó este domingo en su sitio en internet que tres bombarderos invisibles B-2 de Estados Unidos habían lanzado 40 bombas contra una "importante pista aérea libia" que no fue identificada. Un portavoz del Pentágono dijo que no tenía información sobre tal ataque.

Aviones de combate franceses fueron los primeros en atacar este sábado, en una campaña para obligar a Gaddafi a un cese del fuego y terminar su ofensiva contra civiles.

Los aviones destruyeron tanques y vehículos blindados en la región donde se encuentra el principal enclave rebelde, la ciudad oriental de Bengasi.

Una fuente de las fuerzas armadas dijo que este domingo Francia continuaba sus operaciones en Libia para derrotar a Gaddafi.

Rebeldes avanzan. Vehículos militares quemados estaban varados en la principal carretera hacia Bengasi, mientras los rebeldes avanzaban hacia la ciudad estratégica de Ajdabiyah, cuyo control perdieron la semana pasada.

Un transportador de tanques y vehículos militares aún estaban en llamas. Catorce cuerpos estaban tendidos en el desierto al lado de los vehículos.

"Esto es todo por Francia (...) Hoy vinimos y vimos que la carretera estaba abierta", dijo el combatiente rebelde Tahir Sassi, mientras observaba la escena.

Horas después, buques y submarinos británicos y estadounidenses lanzaron 110 misiles Tomahawk contra las defensas antiaéreas que rodean la capital Trípoli y la ciudad occidental de Misrata, que eran sitiadas por las fuerzas de Gaddafi, dijeron oficiales militares de Estados Unidos.

Los oficiales comentaron que las fuerzas de su país estaban trabajando con el Reino Unido, Francia, Canadá e Italia en una operación llamada "Odyssey Dawn" (Odisea al Amanecer).

Dinamarca afirmó que contaba con cuatro aviones de combate listos para unirse a la campaña este domingo y que estaba esperando por instrucciones de Estados Unidos.

Gaddafi sostuvo que las redadas equivalían a terrorismo. Indicó que los libios ahora estaban armados para defender al país y que la derrota de Occidente era inevitable.

"No dejaremos nuestra tierra y la liberaremos", declaró en un discurso por televisión estatal. "Permaneceremos vivos y ustedes morirán", añadió.

Se esperaba que las fuerzas aéreas occidentales usen el amanecer de este domingo para evaluar los daños que han provocado.

China y Rusia, que se abstuvieron la semana pasada en la votación del Consejo de Seguridad que respaldó la intervención, expresaron su pesar por la acción militar.

El ministerio de Relaciones Exteriores de China dijo que esperaba que el conflicto no lleve a una mayor pérdida de vidas civiles.

Explosiones y fuertes disparos de la artillería antiaérea remecían Trípoli en las primeras horas del domingo. El ataque fue seguido por desafiantes gritos de "Allahu Akbar" que resonaron en el centro de la ciudad.