Washington, Andina. La Organización de los Estados Americanos (OEA) recomendó a los estados miembros del organismo fortalecer sus políticas de lucha contra las drogas en áreas como el control del lavado de activos y la ratificación de convenios internacionales.

Así lo señala el informe presentado este jueves en Washington por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la OEA, que además remarca la necesidad de incrementar el control del tráfico ilícito y el control de productos farmacéuticos.

Asimismo, se propone a los Estados el establecimiento de registros nacionales de funcionarios públicos formalmente acusados y condenados por el delito de tráfico ilícito de drogas.

“Este nuevo informe y, sobre todo, las recomendaciones en él contenidas son un documento de referencia imprescindible para todos los implicados en el diseño de políticas sobre drogas en nuestro Hemisferio”, afirmó el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

Detalle del informe. Este informe sobre el progreso en el control de drogas en la región contiene 350 recomendaciones a los países para afrontar el problema, de las cuales el 38% corresponde a medidas de control, el 28% a la reducción de la demanda, el 24% a la reducción de la oferta y el 17% al fortalecimiento institucional.

Insulza dijo que este mecanismo de evaluación constituye un excelente ejemplo de cómo la OEA contribuye decisivamente a que los países lleguen a puntos sustantivos de encuentro para resolver los problemas que aquejan y preocupan a los pueblos de la región

El documento destaca igualmente que, de acuerdo a los estudios epidemiológicos realizados por 33 países entre los años 2006 y 2009, la marihuana es, después del alcohol y el tabaco, la droga más consumida en el Hemisferio por la población en general, y particularmente la población joven.

Respecto a la reducción de la oferta, el informe señala que durante el período 2006-2008, “el total de laboratorios para la producción de drogas ilícitas destruidos asciende a 37.900, de los cuales, más de 27.000 correspondieron a drogas de origen orgánico (principalmente cocaína) y más de 10.000 correspondieron a drogas sintéticas (principalmente metanfetaminas)”.