El director general de la Organización Internacional del Trabajo, Juan Somavia, junto con destacar el rescate de los mineros en Chile, llamó a no olvidar la razón por la cual quedaron atrapados los trabajadores 700 metros bajo tierra.

“No podemos olvidar el comienzo de esta dramática historia: los mineros quedan atrapados porque las medidas de seguridad eran insuficientes. Y ello es parte de una realidad donde también la OIT ha puesto sus energías”, dijo.

Explicó que en Chile “el tema de la seguridad en el trabajo es parte de la agenda conjunta del gobierno, los empleadores y los trabajadores. Seguiremos colaborando con ellos, inspirados en los principios del Trabajo Decente”.

Sin embargo, advirtió de que hay mucho que hacer aún en el mundo para mejorar las condiciones de trabajo en la industria minera y en otras actividades consideradas peligrosas.

Indicó que “según nuestras estimaciones, el sector de la minería emplea a cerca de 1% de la fuerza de trabajo del mundo, y sin embargo es donde se producen 8% de los accidentes fatales… A su vez, cada día mueren en el mundo 6.300 personas por accidentes o enfermedades relacionados con el trabajo, lo que representa más de 2.300.000 muertes anuales. Además, hay 337 millones de accidentes que se producen cada año en el lugar de trabajo”, señaló.

Por ello, añadió que “tal vez ése sea uno de los mayores aportes de aquellos 33 mineros chilenos: haber hecho que en todo el mundo surgiera la pregunta de cómo crear más seguridad, más protección, más prevención, más trabajo decente, allí donde el trabajo riesgoso lo reclama con especial urgencia. Gracias por ello. Gracias por esta llamada a la conciencia universal para una mayor seguridad en el trabajo”.

Respecto al operativo de rescate, Somavia resaltó “la tenacidad, capacidad y eficiencia de todos los que unieron sus conocimientos, chilenos y extranjeros, públicos y privados, para perseverar en un gran logro colectivo”.