Puerto Príncipe, Andina. La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió este viernes de un “alarmante” resurgimiento de los casos de cólera en Haití, que llegó a dos mil pacientes en una semana, especialmente en la capital.

Según informó este viernes la ONG, una referencia al tratamiento de la epidemia de cólera que surgió en octubre del año pasado y que ya ha causado la muerte de más de cinco mil personas en el país caribeño, desde mediados de mayo se ha observado un “marcado aumento” de casos en Puerto Príncipe, así como en otras partes del país.

“Desde el 29 de mayo, MSF ha tratado en una semana a casi dos mil pacientes en la capital y se nos ha pedido que intervengamos en otras áreas del interior del país”, dijo el jefe de la misión de MSF, Romain Gitenet, en un comunicado.

El repunte de la situación, que había comenzado a estabilizarse en febrero, ha obligado a MSF a “reabrir centros de tratamiento de cólera de emergencia” en suburbios capitalinos como Carrefour, Delmas, Martissant, Cité Soleil y Drouillard “para evitar ser abrumados” por la afluencia de casos, subrayó la organización.

MSF calificó de “esencial” que tanto las autoridades haitianas como las ayudas humanitarias “se movilicen para detener la propagación de la enfermedad”, para lo cual reclamó un “refuerzo de los sistemas nacionales de vigilancia y las instalaciones médicas” que, advirtió, en muchos casos son “inadecuadas”.

“Mejoras inmediatas en higiene, condiciones de salubridad y servicios de agua potable deberían ser una prioridad nacional”, agregó.

Según los últimos datos del ministerio de Salud Pública de Haití, recabados precisamente hasta el 29 de mayo, la cifra total de muertos por cólera en el país asciende a cinco mil 337, mientras que el total de casos afectados por una epidemia que la empobrecida nación caribeña no había vivido en más de una generación, supera los 320 mil.

El brote de cólera surgió en octubre en la localidad de Artibonite. Tras negarlo reiteradamente, la misión de estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah) admitió en un informe hecho público en la sede de la ONU en Nueva York hace un mes que la epidemia se debió a la introducción de la bacteria a través de las heces del personal de la base nepalí de la misión que contaminaron el río Artibonite.