Seúl. Un equipo de Naciones Unidas visitará Corea del Norte a partir de este martes para evaluar el daño causado por las recientes inundaciones, con la idea de desarrollar un plan de asistencia, dijo este lunes un funcionario de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Se trata de la delegación de mayor perfil a la que se le permite el ingreso a ese reservado país desde que su nuevo líder tomó el poder hace siete meses.

El viaje planificado llega tras una reunión este lunes entre funcionarios de la ONU y de Corea del Norte en la cual Pyongyang presentó su evaluación del daño, dijo un funcionario del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), sin brindar más detalles del encuentro.

"Acordamos enviar mañana (31 de julio) un equipo de evaluación rápida compuesto por varias agencias a los dos condados más afectados", indicó el jefe de comunicaciones para Asia oriental y el Pacífico de UNICEF, Christopher de Bono, en un comunicado enviado por correo electrónico.

Corea del Norte sigue siendo uno de los estados más aislados del mundo. Eso no ha cambiado desde que Kim Jong-un tomó el poder siete meses atrás, aunque en el pasado las inundaciones brindaron oportunidades para entrar en contacto con el mundo exterior.

"La ONU diseñará una respuesta luego de que la misión inter-agencias confirme los daños y mida los requerimientos inmediatos de la población afectada", dijo de Bono.

Los medios oficiales norcoreanos informaron que las inundaciones provocadas por lluvias torrenciales entre el 18 y el 25 de julio causaron 88 muertes, dejaron a decenas de miles de personas sin hogar y dañaron zonas agrícolas.

En tanto, la agencia de noticias KCNA del país indicó que unos 400 milímetros adicionales de lluvia cayeron en las 24 horas previas a la mañana de este lunes.

Las inundaciones llegaron tras un período de sequía y probablemente aumentarán los precios de los alimentos, que ya están trepando drásticamente. Según desertores contactados en la vecina Corea del Sur, los precios del arroz ya han trepado por encima de lo que pueden pagar las familias comunes.

Corea del Norte se ha vuelto cada vez más propensa a las inundaciones debido a la expandida deforestación.

El país, que sufrió un período de hambruna en la década de 1990, ha dependido por años de la asistencia externa para hacer frente al déficit en la producción de alimentos.