Ginebra. El gobierno interino de Túnez va por el buen camino hacia la democracia, pero el ex partido gobernante, el aparato de seguridad o la élite corrupta podrían revertir unos avances precarios, advirtió este jueves Naciones Unidas.

Responsables de derechos humanos de la ONU pidieron más reformas en el país norteafricano antes de unas elecciones libres y justas que dicen podrían celebrarse en unos meses y estar abiertas a todos los partidos políticos.

Al menos 147 personas murieron y 510 resultaron heridas en los disturbios que llevaron al derrocamiento del presidente Zine al-Abidine Ben Ali el mes pasado, después de 23 años de mandato caracterizados por la represión y la corrupción, dijeron.

"No se debe permitir a fuerzas desestabilizadoras revertir la situación", dijeron los responsables de la ONU en un informe sobre su misión a Túnez entre el 26 de enero y el 2 de febrero.

"Algunos elementos en la sociedad, supuestamente leales al ex presidente Ben Ali, han intentado sembrar inestabilidad, para crear caos, y para desacreditar las manifestaciones pacíficas y las peticiones de reforma. Sus actividades siguen poniendo en peligro las mejoras", agregó.

El ministerio del Interior de Túnez presentó una solicitud para la disolución de la Reagrupación Constitucional Democrática (RCD), de Ben Ali, después de acusaciones de que sus miembros trataban de desestabilizar el país, informaron medios estatales.

Los poderosos servicios de seguridad, a los que se culpa de muchos abusos, y una élite corrupta que todavía controla gran parte de la vida económica del país, también suponen un riesgo, según Mona Rishmawi, jefa del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, en una sesión informativa.

"Nos gustaría que se estabilizara el gobierno y no somos ingenuos de pensar que en este proceso no habrá dificultades porque los poderes que existen son grandes", manifestó.

Las autoridades encargadas de la transición están celebrando amplias consultas, los partidos políticos se están registrando y la Constitución tiene que modificarse para permitir un sistema multipartidista, agregó.

Los responsables de la ONU también pidieron a las autoridades tunecinas que abran investigaciones judiciales sobre las denuncias de violaciones a los derechos humanos, persigan a los autores y compensen a las víctimas.

"Necesitan darse pasos inmediatos para asegurar que no se alteren o destruyan las evidencias de abusos a los derechos humanos. Mientras estábamos en el terreno, la delegación escuchó rumores de que algunos archivos ya se habían quemado o saqueado", sostuvo el informe de 18 páginas.

Los trabajadores inmigrantes tunecinos que huyen de la violencia en la vecina Libia están volviendo a sus casas en masa.

"El regreso de miles de tunecinos constituirá un gran desafío en términos de estabilidad, en términos de la situación social y económica en Túnez", dijo Frej Fenniche, jefe de la sección de la oficina de derechos humanos de la ONU para Oriente Medio y el norte de África.