Ginebra. La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió este martes una investigación internacional sobre la represión contra los manifestantes antigubernamentales en Libia, diciendo que podrían equivaler a crímenes de lesa humanidad.

En un comunicado, Pillay pidió el fin inmediato de las violaciones de los derechos humanos y denunció el uso de ametralladoras, francotiradores y cazas contra la población civil.

"Los ataques extendidos y sistemáticos contra la población civil podrían equivaler a crímenes contra la humanidad", dijo Pillay, ex jueza sobre crímenes de guerra en la ONU.

Mientras tanto, diplomáticos libios en Naciones Unidas y varios países rompieron filas con el líder del país, Muammar Gaddafi, y este martes pidieron a los países extranjeros que ayuden a frenar lo que muchos calificaron de masacre de los manifestantes antigubernamentales.

Las fuerzas de Gaddafi han reprimido con dureza a los manifestantes que piden el final de sus 41 años en el poder, y la violencia se ha extendido a la capital, Trípoli, después de estallar la semana pasada en el este del país, una región productora de petróleo.

Al menos 233 personas han muerto, según grupos de defensa de los derechos humanos.

El embajador libio en India Ali al Esawi, que dimitió de su cargo en señal de protesta por la violenta represión, dijo a Reuters que implora a las potencias mundiales que ayuden a su pueblo, que dijo que está siendo asesinado por mercenarios y ataques aéreos.

"Los libios no pueden hacer nada contra los cazas. No pedimos tropas internacionales, pero pedimos a la comunidad internacional que salve a los libios", declaró un Esawi con aspecto nervioso y agitado, en un hotel de Nueva Delhi en el que estaba alojado tras dejar la embajada.

"Hago un llamamiento a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (de Naciones Unidas). Este es el momento de ser sinceros y honrados y proteger al pueblo libio", señaló, y agregó que varios militares han desertado porque no podían "ver a extranjeros matando a libios".

El Consejo de Seguridad de la ONU va a celebrar una reunión a puerta cerrada a las 1400 GMT para estudiar la situación en el país a petición de Ibrahim Dabbashi, vice embajador en Libia ante la ONU, que también retiró su apoyo a Gaddafi, calificándolo de "tirano".

La embajada libia en Malasia también condenó la represión, afirmó que es "inhumana y criminal", después de que la delegación en Kuala Lumpur fuera ocupada brevemente por 200 manifestantes.

"No podemos expresar lo enfadados que estamos. El pueblo libio ya ha dicho que 'no' y responden con un derramamiento de sangre", dijo Marwa Mastor, uno de los manifestantes.

El embajador libio en Estados Unidos dijo a la BBC en Washington este lunes que también retiraba su apoyo a Gaddafi, pero no llegó a dimitir.