Tokio. El operador de la central nuclear japonesa dañada en marzo por un terremoto y un tsunami dijo el viernes que ha comenzado la operación de limpieza del agua radioactiva, tras varios problemas técnicos que retrasaron la operación.

Hay un peligro de que las grandes piscinas de agua radioactiva se viertan al mar en una semana a no ser que el plan se llevara a cabo, habían dicho esta semana las autoridades.

Tokyo Electric Power Co (Tepco) ha bombeado enormes cantidades de agua para enfriar tres reactores de la central de Fukushima Daiichi que entró en fundición después de que el seísmo y posterior maremoto del 11 de marzo dañaran sus sistemas de refrigeración.

Pero gestionar el agua radioactiva se ha convertido en un gran dolor de cabeza, ya que la central se está quedando sin sitio donde almacenarla. Alrededor de 110.000 toneladas de agua muy radioactiva - suficiente para llenar 40 piscinas olímpicas - están almacenadas en las instalaciones.

Tepco, que está recibiendo ayuda de la francesa Areva, la estadounidense Kurion y otras empresas del sector, ha estado probando un sistema en el que el agua es descontaminada y reutilizada para enfriar los reactores. Pero en un revés que retrasó el plan alrededor de una semana, la empresa informó de que el agua se había filtrado de un recinto utilizado para absorber cesio.

Un responsable de Tepco, Junichi Matsumoto, dijo a la prensa que la compañía espera poder utilizar en los próximos días algo del agua descontaminada para enfriar los reactores, con lo que no tendría que obtener nueva agua del mar.

Toneladas de agua contaminada vertidas. A primeros de abril, Tepco vertió al océano unas 10.000 toneladas de agua con bajo nivel de radioactividad, provocando las críticas de sus vecinos China y Corea del Sur.

Incluso aunque el tratamiento tuviera éxito, Tepco tendría el problema de qué hacer con el fango muy contaminado que quedará del proceso de descontaminación. No está claro dónde se almacenará este lodo a largo plazo.

A pesar de todos estos retos, Tepco espera completar los primeros pasos para limitar la emisión de más radiación procedente de la planta situada a 240 km al noreste de Tokio y cerrar sus tres reactores inestables en enero de 2012.

Tepco anunció el viernes, como se esperaba, que no ha hecho cambios importantes en el calendario.

El operador dijo que las áreas que está estudiando ahora son el almacenamiento del lodo muy radioactivo y mejorar las condiciones para los trabajadores en el verano. Para los empleados se incluiría el acceso a más médicos y medidores corporales para ver la exposición a la radiación, así como nuevas zonas de descanso alejadas del calor veraniego, agregó.

El objetivo final es que los reactores se queden en un estado de "cierre frío", en el que el uranio del núcleo ya no pueda hacer hervir el agua utilizada de congelante. Eso permitiría a los trabajadores entrar para limpiar las instalaciones y eventualmente quitar el combustible, un proceso que podría durar más de una década.