Tokio. Un ejecutivo de la compañía de energía de Japón pidió perdón por esparcir radiación en el aire y el mar, mientras que los reguladores dijeron que el derrame de agua radiactiva en el océano desde una planta dañada terminaría este domingo, un día después de lo planeado.

Las disculpas de Tokyo Electric Power Co (Tepco) se producen un día después de que China y Corea del Sur manifestaron su preocupación por las descargas de agua contaminada desde la planta Fukushima Daiichi, dañada por el terremoto del mes pasado.

También reflejan el creciente temor internacional por la crisis nuclear, que ya lleva un mes de duración.

"Quisiera pedir disculpas desde mi corazón por las preocupaciones y problemas que estamos provocando a la sociedad debido a la liberación de materiales radiactivos en la atmósfera y agua del mar", dijo este sábado Sakae Muto, vicepresidente de Tepco.

"Provocamos temores y preocupación por haber tomado esta decisión sin tomar tiempo suficiente en explicar el tema (...) a la prensa, la industria pesquera y a gente en el exterior, y lo lamentamos", dijo.

En Yakarta, el ministro de Relaciones Exteriores Takeaki Matsumoto explicó las políticas de crisis de Japón a sus pares de los diez países de Asean este sábado y su portavoz instó a los vecinos del país a no exagerar los bajos niveles de radiación.

"Estamos trabajando en liberar el agua (...) probablemente lo terminemos mañana", dijo a la prensa este sábado Hidehiko Nishiyama, vicedirector general de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial japonesa.

El funcionario dijo que un condensador en el reactor 2 había sido vaciado de agua con baja radiación este sábado, dejando espacio para que los ingenieros cambiaran el líquido altamente radiactivo desde la zanja del reactor.

Tepco intenta contener la peor crisis atómica desde el desastre de Chernóbil. Ingenieros dicen podrían pasar meses antes que puedan estabilizar los reactores dañados y años para limpiar el desastre tóxico que dejan.

El terremoto de magnitud 9 y el tsunami del 11 de marzo dejaron 28.000 personas muertas o heridas.

El primer ministro Naoto Kan, criticado por medios y la oposición japonesa por su manejo de la crisis, visitará los arrasados pueblos pesqueros de la prefectura de Miyagi este domingo.

Una serie de elecciones en grandes ciudades y asambleas de prefecturas este domingo representará una prueba indirecta de la popularidad de Kan. Las votaciones se pospusieron para los distritos afectados por el tsunami y el desastre nuclear.

Temor global por radiación. Varios países han restringido importaciones de alimentos de Japón por temor a la radiación, mientras la economía japonesa tambalea por el peor desastre nacional desde la Segunda Guerra Mundial.

Los alimentos son una pequeña parte de la economía exportadora de Japón, pero los cortes en las cadenas de suministros para la manufactura y la electrónica están repercutiendo por todo el mundo.

China prohibirá las importaciones de productos agrícolas de 12 áreas del país, declaró la autoridad de cuarentena china.

Corea del Sur acusa a Japón de incompetencia por no notificar a sus vecinos que vertería agua radiactiva en el mar.

La radiación desde Japón se propagó por todo el hemisferio norte en las dos primeras semanas de la crisis nuclear, según la Comisión Preparatoria para la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.

La tercera economía mundial está en una "condición grave", dijo el gobierno este viernes.

Los líderes de Finanzas del G-20 pedirán a Tokio un plan para reanimar a su economía porque consideran el daño por el terremoto un riesgo para el crecimiento global, dijo a Reuters este viernes Takatoshi Kato, ex vicedirector gerente del Fondo Monetario Internacional.

La automotora Toyota Motor Corp planea paralizar algunas de sus plantas en Estados Unidos a finales de abril, mientras que Honda Motor Ltd ha extendido la reducción de la producción en el mismo país hasta el 22 de abril.

Los apagones y restricciones de energía, cierres de plantas y una drástica caída en el turismo han golpeado a la nación más endeudada del mundo, que enfrenta una cuenta por daños por hasta US$300.000 millones, el desastre natural más costoso del mundo.

Economistas esperan que Japón caiga en recesión este año.