Tegucigalpa. Ante la ola de secuestros que se ha desatado en México en contra de los migrantes, la Red Regional de Organizaciones Civiles para las Migraciones (Rrocm), solicitó a la Organización de Naciones Unidas (ONU) intervenir en esta crisis.

En Oaxaca, México, se han registrado al menos dos secuestros masivos de migrantes entre el 16 y 22 de diciembre, lo que ha levantado la alerta a nivel centroamericano, pues la mayoría de las víctimas son ciudadanos del istmo.

"En el marco de la indignación generada tras la deplorable ejecución de 72 personas indefensas ocurrida en San Fernando Tamaulipas, México... hemos demandado, entre otras acciones: Que los gobiernos involucrados soliciten la intervención de las Naciones Unidas con Misiones Urgentes", dice el comunicado distribuido por el Fonamih en Honduras.

La Rrocm, que aglutina a instituciones que luchan por los derechos de los migrantes a nivel regional, sostiene que "la permanencia en el tiempo y el agravamiento de los peligros que enfrenta la población emigrante exige que las sociedades y los gobiernos pasen de la indignación a la efectiva acción para superarlos".

Asimismo, acota que "hechos como el ocurrido en Tamaulipas, ciertamente no ha sido único, pero sí debería ser el último. El nivel de respuesta de los gobiernos y de la sociedad civil ante hechos como éste, deberían de considerarse como la medida del compromiso de trabajo a favor del respeto de la dignidad de las y los migrantes", a fin de que no se repita una tragedia similar.

Los últimos secuestros

El 16 de diciembre fueron secuestrados al menos 50 centroamericanos que están en poder de grupos organizados y el segundo registrado el 22 de diciembre donde nueve migrantes fueron raptados y uno de origen salvadoreño murió a mano de los criminales.

Del primer suceso unos 13 migrantes lograron escapar de los captores, y de esos, cinco son hondureños, según dijo el vicecanciller de ese país, Alden Rivera.

Este funcionario viajó a la capital azteca, donde este lunes sostuvo reuniones con ellos para conocer si desean seguir apoyando el proceso de investigación o regresan a Honduras.

Hasta altas horas de la tarde de este lunes, se desconocía su decisión.

Rivera se reunió además con el subsecretario mexicano de Relaciones Exteriores, Rubén Beltrán, con el comisionado director del Instituto Nacional de Migración, con representantes de la Procuraduría General mexicana, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de la Iglesia Católica.

Del segundo secuestro, del 22 de diciembre, un hondureño junto a dos salvadoreños fueron resguardados por el gobierno mexicano y en calidad de testigos rindieron sus declaraciones ante la Procuraduría General de la República.

Testigos y sospechosos. El hondureño testigo de este segundo secuestro responde al nombre de Hernán Sigfredo, de 33 años, y los salvadoreños son: José Ramón Ramírez, de 27 años, y Rolando Antonio Fermán, de 32 años. Los tres fueron trasladados este lunes bajo fuertes medidas de seguridad a ciudad de México.

El hondureño relató: "tomé el tren en Ixtepec, queríamos llegar a Medias Aguas. Salimos a la 1:00 de la madrugada y a la media hora cuatro sujetos armados comenzaron a golpearnos, se escucharon gritos de miedo. El tren paró, me tiré y comencé a correr. Las mujeres gritaban, no pude hacer nada, solo quería salvarme. Gracias a Dios llegué al albergue".

El hombre se encuentra en el albergue Hermanos del Camino, en Ixtepec, donde han recibido amenazas de sacar del lugar al hondureño originario de La Ceiba.

Estas amenazas de miembros de maras y supuestos policías hacia el hondureño, hicieron que la seguridad se redoblara. Gustavo Francisco García Bautista, fiscal de Oaxaca, contó que hay también un hondureño sospechoso de ser cómplice de los secuestradores.

Se trata de José Ramón Núñez Flores, alias "El Pelón, quien fue detenido junto con el mexicano Juan Catillejos, confió el fiscal.

Lo cierto es que la tensión y el temor han ido creciendo a medida han avanzado las investigaciones de estos dos secuestros. Se informó que los cónsules de El Salvador y Honduras por seguridad realizan sus tareas a través de correos y llamadas por el peligro que han impuesto los grupos organizados.

La Dimensión Pastoral de Movilidad Humana estimó que en el estado de Oaxaca han secuestrado a 20.000 migrantes durante 2010. Los municipios de Chahuites e Ixtepec son los más peligrosos.

"Tengo la claridad que me van a matar". El padre Alejandro Solalinde dijo este lunes que "ni muerto me sacarán del Albergue". El católico ha recibido amenazas a muerte de los grupos armados que secuestraron unos 50 migrantes el pasado 16 de diciembre. Solalinde denunció ese suceso y por eso su vida está en peligro.

Ante esa amenaza el obispo de la Diócesis del Istmo, Óscar Armando Contreras, le pidió a manera de petición que saliera del albergue.

"Aquí me matan, aquí me quedo. Ni muerto me sacarán del albergue (…) que digan aquí se quedó, aquí permaneció", respondió Solalinde ante la petición del obispo.

El domingo en la noche la primera dama del gobierno de México, Margarita Zavala de Calderón se comunicó con Solalinde, que es coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana del Sur de México, y se comprometió a trabajar de lleno en la seguridad de los migrantes.

Solalinde dijo que "tengo la claridad que me van a matar. Estoy trastocando intereses fortísimos, enemigos que ni siquiera dan la cara, pero existen y son poderosos".