Trípoli. La OTAN lanzó este sábado un inusual ataque aéreo en Trípoli durante el día, luego de cinco noches consecutivas de incursiones, aumentando la presión militar y diplomática sobre el líder Muammar Gaddafi para que dimita luego de 41 años en el poder.

Un gran estruendo sacudió la capital de Libia alrededor de las 0800 GMT, pero no estuvo claro si fue causado por una bomba o un misil. No se dio a conocer más información.

La OTAN bombardeó varios lugares en la capital este viernes por la noche, reportaron la televisión estatal libia y el canal de noticias árabe Al Arabiya. La emisora libia dijo que las redadas de la OTAN también causaron "daños materiales y humanos" en Mizda, en el sur.

Rusia se unió a los líderes de Occidente este viernes al exhortar a Gaddafi a renunciar y ofreció mediar en su salida, brindando un impulso importante a las potencias de la OTAN que buscan terminar con el largo mandato del coronel libio.

Fue un cambio crucial en el tono de Moscú, que previamente ha criticado el bombardeo de 10 semanas sobre Libia.

La OTAN intervino bajo un mandato de la ONU para proteger a civiles de las fuerzas de Gaddafi, pero se ha puesto efectivamente de lado de los rebeldes en su intento por derrocarlo y terminar con el punto muerto en la guerra civil.

La alianza militar dijo que se estaba preparando para desplegar por primera vez helicópteros de combate sobre el país del norte de Africa, a fin de incrementar la presión sobre las fuerzas de Gaddafi en terreno.

"Hay señales de que está aumentando el impulso en la lucha contra Gaddafi. De modo que es correcto incrementar la presión militar, económica y política", dijo el primer ministro británico, David Cameron, ante una cumbre en Francia del Grupo de las Ocho economías más ricas.

El presidente ruso, Dmitry Medvedev, sostuvo que Gaddafi, que llegó al poder en el golpe de Estado en 1969, ya no tenía derecho a gobernar Libia.

"La comunidad mundial no lo ve como el líder de Libia", declaró Medvedev a periodistas en la cumbre, y agregó que enviaría un delegado a Libia para iniciar negociaciones. Sin embargo, el presidente ruso no dio a conocer un plan específico para remover a Gaddafi del gobierno.