Bruselas. El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo el jueves que cualquier acción militar de la OTAN en Libia deberá basarse en la existencia de una necesidad comprobable y un claro mandato con apoyo en la región.

"Cualquier operación que emprendamos necesita respetar tres principios claves: primero, que haya una necesidad demostrable para una acción de la OTAN; segundo, que haya una base legal clara, y, tercero, que haya un apoyo regional firme", declaró.

Los ministros de Defensa de la Alianza se encontraban reunidos para discutir opciones sobre cómo responder a la crisis en Libia, incluyendo una posible zona de exclusión aérea.

Antes de la reunión, responsables estadounidenses y británicos descartaron la posibilidad de que se tome pronto una decisión para imponer una zona de exclusión aérea.

Los oponentes libios de Muamar Gadafi han pedido el apoyo a su lucha armada - incluida tal medida para impedir el uso de aviones de guerra contras las fuerzas rebeldes.

Reino Unido y Francia quieren el respaldo de la ONU para imponer una zona de exclusión aérea, mientras que las fuerzas de Gadafi luchan con los rebeldes antigubernamentales que tratan de poner fin a sus 41 años en el poder.

Sin embargo, los analistas dudan de que Rusia y China proporcionen el respaldo necesario y el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, se ha mostrado cauto, advirtiendo de que una medida de exclusión aérea necesitaría ataques aéreos para inhabilitar las defensas aéreas libias y mostrando su preocupación sobre más intervenciones militares estadounidenses en Oriente Próximo.

Rasmusssen dijo que la OTAN había reforzado la vigilancia en el Mediterráneo y estaba incrementando la capacidad operativa de la fuerza de vigilancia aérea AWACS de la OTAN sobre Libia a 24 horas al día.

"No significa que estemos decidiendo llevar a cabo pasos operativos específicos hoy, sino que significa que estamos siguiendo lo que hace el régimen libio a su pueblo muy de cerca", añadió.

"Si hay una necesidad demostrable, si tenemos un mandato claro y un apoyo regional fuerte, estamos preparados para ayudar", dijo. "El tiempo es crucial", añadió.

Turquía, miembro de la OTAN, que se ha posicionado contra una zona de exclusión aérea, ha señalado la necesidad de una resolución de la ONU para que la OTAN intervenga.