Abbotabad. Pakistán declaró que la muerte de Osama Bin Laden es un "importante revés" para el terrorismo mundial, pero inevitablemente estará bajo presión para explicar cómo es que el líder de Al Qaeda estaba oculto en un complejo cercano a una instalación militar.

Bin Laden, murió este domingo en una dramática operación conducida por Estados Unidos que involucró helicópteros y soldados en la localidad de Abbottabad, hogar de la principal academia militar de Pakistán y situada a menos de dos horas en auto de Islamabad.

"La muerte de Osama Bin Laden ilustra la resolución de la comunidad internacional, incluyendo de Pakistán, de luchar y eliminar el terrorismo", dijo el gobierno de Islamabad en un comunicado.

"Constituye un importante revés para las organizaciones terroristas en todo el mundo", indicó.

Sin embargo, no estuvo claro si el Ejército de Pakistán estuvo involucrado en la operación y no hubo comentarios oficiales desde el gobierno por varias horas, lo que sugiere que Islamabad pudo haber sido tomado por sorpresa.

El hecho de que Bin Laden, autor intelectual de los ataques del 11 de septiembre del 2001, no estuviera oculto en las montañas de la frontera sino en la relativa comodidad de una localidad que aloja a una academia militar y a decenas de militares retirados alentará a quienes han dicho por largo tiempo que Pakistán está jugando un rol doble.

"Contención de daños". Apenas hace diez días, el jefe del Ejército pakistaní se dirigió a cadetes en esa misma academia, diciendo que los militares del país habían interrumpido el vínculo entre Al Qaeda y los talibanes.

En el pasado, Washington ha acusado a Pakistán de mantener lazos con militantes que buscan atacar a tropas estadounidenses en la vecina Afganistán. Las relaciones se vieron afectadas en los últimos meses debido a los ataques de naves estadounidenses no tripuladas y a las actividades de la CIA en el país.

La poderosa agencia de inteligencia pakistaní, ISI, ha sido sospechosa por largo tiempo de mantener lazos con la red Haqqani, fundada durante la década de 1980 por Jalaluddin Haqqani y quien luchó ferozmente contra la Unión Soviética en Afganistán.

El archirrival de Pakistán, India, comentó rápidamente la situación, diciendo que la noticia subraya su "inquietud de que terroristas que pertenecen a diferentes organizaciones encuentren un bastión en Pakistán".

"Por un tiempo habrá mucha tensión entre Washington e Islamabad porque Bin Laden parece haber estado viviendo aquí cerca de la capital pakistaní", dijo Imtiaz Gul, un analista de seguridad pakistaní.

"Si la ISI hubiera sabido, entonces alguien dentro de la agencia habría filtrado la información (...) Pakistán tendrá que hacer mucha contención de daños porque los estadounidenses habían estado reportando que él estaba aquí (...) este es un grave golpe a la credibilidad pakistaní", señaló.