Jerusalén. Israel tomó este lunes otro paso para implementar un plan de construcción que supone la demolición de unas 20 casas palestinas en Jerusalén Oriental, un proyecto que los palestinos condenan como una expansión de los asentamientos.

El consejo de planeamiento municipal de Jerusalén se reunió para discutir una propuesta que renovaría la presión diplomática sobre el primer ministro Benjamin Netanyahu, un día después de ceder ante los pedidos internacionales para suavizar el bloqueo a Gaza tras el mortal asalto israelí a una flotilla de ayuda.

Citando preocupación sobre la imagen internacional de Israel, Netanyahu había presionado en marzo al alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, para poner en espera el proyecto de "Jardín del Rey", en un momento en que Washington estaba luchando para reanudar las conversaciones de paz entre israelíes y palestinos.

El portavoz de la ciudad, Stephan Miller, dijo que el consejo probablemente aprobaría la reubicación del plan para construir 1.000 viviendas a lo largo de 22 hectáreas en el vecindario de Silwan, en Jerusalén Oriental.

El proyecto también solicita la demolición de unas 20 viviendas palestinas construidas sin permisos, mientras otorga licencias a otras 60 casas que Israel dice fueron construidas ilegalmente. Los palestinos afirman que los permisos de construcción son imposibles de obtener del Estado judío.

Líderes palestinos han descripto el proyecto como otro intento de Israel de consolidar su reclamo de todo Jerusalén, cuyo sector oriental capturó en la guerra de 1967 y lo anexó en una medida que no tiene reconocimiento internacional.

"Esta es una Municipalidad de colonización", dijo Adnan al-Husseini, el gobernador de Jerusalén designado por la Autoridad Palestina. "No pueden reclamar la construcción de los 'jardines' mientras están privando a la gente de una casa donde vivir", agregó.

Israel desató el malestar estadounidense en marzo, cuando anunció durante una visita del vicepresidente Joe Biden un plan para construir 1.600 viviendas para judíos en una zona de la ocupada Cisjordania que considera parte de Jerusalén.

El Estado judío aseguró a Washington que la construcción en el asentamiento de Ramat Shlomo no comenzaría hasta dentro de dos años como mínimo.

Bajo la presión internacional para repensar el embargo a Gaza, calificado por sus críticos como un castigo colectivo, Israel anunció este domingo que permitirá el ingreso de todos los bienes, excepto armas y materiales utilizados para fabricarlas, mientras mantiene un bloqueo marítimo.

Netanyahu anunció la nueva política, que obtuvo el apoyo estadounidense y europeo, junto con el enviado internacional a Oriente Medio Tony Blair, quien ha estado presionando a Israel para que revise un embargo que está vigente desde que los islámicos de Hamas tomaron el poder en el territorio en 2006.

La Casa Blanca dijo después del anuncio que el presidente estadounidense, Barack Obama, se reunirá con Netanyahu el 6 de julio.

Miller dijo que el proyecto del "Jardín del Rey" buscaba "mejorar la calidad de vida" en Silwan y que preveía la construcción de un complejo público y un parque en el área que serían utilizados tanto por árabes como judíos.

Los palestinos quieren a Jerusalén Oriental como la capital de un Estado que esperan establecer en Cisjordania y la Franja de Gaza.