Ciudad del Vaticano. El Papa Benedicto XVI condenó este domingo los ataques realizados en Navidad contra iglesias en Nigeria y Filipinas, calificándolos como violencia absurda.

El pontífice, desde su ventana a los peregrinos y turistas en la plaza de San Pedro, dijo estar triste por los ataques en los dos países, además de un atentado suicida ocurrido este sábado en Pakistán.

"Quiero expresar mi más sincero pesar por las víctimas de estos actos de violencia absurda y una vez más reiterar un llamado al abandono del camino del odio y a buscar soluciones pacíficas a los conflictos", declaró.

Seis personas murieron en ataques en dos iglesias católicas en el noreste de Nigeria, el país más poblado de Africa, y otras seis resultaron heridas a causa de una bomba en una iglesia católica romana en la isla de Jolo, en Filipinas.

En un mensaje de paz emitido el 16 de diciembre, el Papa dijo que los cristianos eran el grupo religioso más perseguido del mundo actual y que era inaceptable que en algunas partes deban arriesgar sus vidas para practicar su fe.

Este sábado, al menos 40 personas que esperaban recibir ayuda humanitaria murieron en un ataque suicida con bomba en Peshawar, Pakistán.