Ciudad del Vaticano. El Papa Benedicto XVI creó este sábado a 24 nuevos cardenales de todo el mundo, en su última ronda de nombramientos que podría incluir a su sucesor como líder de la Iglesia Católico Romana de 1.200 millones de fieles.

Mientras los delegados de cada país celebraban, los religiosos fueron nombrados nuevos asesores del Papa en una solemne ceremonia en la Basílica de San Pedro conocida como consistorio.

Cada uno de los 24 hombres juró lealtad al Pontífice, a los futuros Papas y a la Iglesia, incluso si ello implicaba dar su vida.

Veinte de los nuevos cardenales tienen menos de 80 años y por lo tanto, según las normas de la Iglesia, pueden formar parte del cónclave que elegirá al sucesor tras la muerte o dimisión del actual Pontífice.

Entre los nuevos cardenales está el arzobispo Donald Wuerl de Washington D.C., que, como alto funcionario en la capital estadounidense, desempeñará un papel clave en la respuesta de la Iglesia de Estados Unidos al escándalo de abusos sexuales.

En una reunión previa al consistorio el viernes, el Vaticano dijo a los obispos de la Iglesia Católica que deberán asumir una mayor responsabilidad para prevenir abusos sexuales de niños por parte de sacerdotes y que está preparando nuevas directrices para los obispos sobre cómo lidiar con los casos, incluyendo la cooperación con autoridades locales.

El Papa alemán ha nombrado a 50 de los 121 cardenales que pueden elegir a su sucesor entre sus iguales, lo que eleva la posibilidad de que el próximo Pontífice sea un conservador como Benedicto XVI.

En una homilía antes de otorgar a cada cardenal la mitra roja que les distingue, el Papa les dijo que su papel "no era ser servidos, sino servir" y los instó a rehuir "la lógica del poder".

El Pontífice dijo a los cardenales, sus asesores más cercanos en el Vaticano y el resto del mundo, que "en la Iglesia, nadie es un propietario" pero todos son llamados a ser fieles seguidores de Jesucristo.

Los Papas habitualmente lo son hasta la muerte, pero Benedicto XVI, de 83 años, no ha descartado la posibilidad de renunciar por cuestiones de salud. La última vez que un Papa renunció voluntariamente fue en el siglo XIII.

¿Reitalianización? Los 24 cardenales proceden de Italia, Guinea, Polonia, Suiza, Egipto, Estados Unidos, España, Alemania, Zambia, Ecuador, República Democrática del Congo, Brasil y Sri Lanka.

Once de los nuevos cardenales son europeos, ocho de ellos italianos, lo que da a los europeos una pequeña mayoría de 62 si el cónclave se celebra pronto.

Varios de los nuevos cardenales dirigen departamentos en el Vaticano. Entre ellos está el arzobispo conservador estadounidense Raymond Burke, que encabeza un destacado tribunal del Vaticano, y Kurt Koch, el suizo que dirige el departamento de relaciones con otras religiones cristianas y los judíos.

La elección de nuevos cardenales es considerada por algunos observadores como una "reitalinización" de la curia, el gobierno de la Iglesia, tras una serie de nombramientos de no italianos por parte de su predecesor, Juan Pablo II.

Con la última ronda de nombramientos, Europa cuenta con 62 cardenales electores, América Latina 21, América del Norte 15, Africa 2, Asia 10 y la región del Pacífico 1.

El país con más representantes es Italia, con 25 cardenales que pueden estar en el cónclave, seguidos por Estados Unidos con 13. España cuenta con once cardenales, cinco electores y seis con más de 80 años.

Pero la mayoría de los observadores dicen que la posibilidad de que el próximo Papa sea un estadounidense es virtualmente nula porque el cónclave aborrecería dar un cargo tan influyente a alguien de la primera potencia del mundo.