Asunción. La Cámara de Diputados de Paraguay declaró este jueves en situación de emergencia a la región ganadera del Chaco, en el noroeste del país, por inundaciones que dejaron a unas 5.000 familias aisladas y que amenazan a la creciente industria láctea.

La declaración de emergencia, aprobada por un lapso de 90 días, insta al Poder Ejecutivo a destinar más recursos "para dar respuesta a los pobladores de los departamentos" afectados de Boquerón, Alto Paraguay y Presidente Hayes.

Inicialmente hubo cuestionamientos sobre el tratamiento del documento, debido a que incluye una ampliación presupuestaria de G. 12.000 millones (US$2,7 millones) para la Secretaría de Emergencia, por lo que necesita de un estudio por comisiones.

No obstante, la diputada Olga Ferreira, de la Comisión de Presupuesto, abogó por la aprobación a través de una excepción. “Soy muy apegada a las leyes y las reglas. Pero nos encontramos en un estado real de emergencia. Hay niños y niñas”, manifestó.

La declaración finalmente contó con el apoyo de todos los miembros de la Cámara Baja. Sin embargo, el proyecto debe pasar al Senado para su ratificación.

Los diputados instan al Ministerio de Hacienda, las gobernaciones y los municipios afectados a liberar los fondos necesarios para todas las tareas de contingencia.

Víctimas. "Hay lugares a los que no se puede acceder por vía terrestre. Solo se está asistiendo a un 80% de las poblaciones por vía aérea y ya tenemos fallecidos", detalló en la plenaria el diputado del opositor Partido Colorado, Nardi Gómez.

El gobernador de Boquerón especificó que dos personas murieron por las inundaciones que se registran desde hace 45 días y afectan a unas 5.000 familias en una zona de producción ganadera y láctea.

La otra gran región del país, tradicionalmente agrícola, fue duramente castigada por una sequía que a finales del 2011 redujo la producción a la mitad.

Industria láctea. La industria láctea, que en el Chaco está en manos de la comunidad anabaptista mennonita, es hasta ahora la más afectada debido a que los caminos se han vuelto intransitables, lo que dificulta la recolección del producto de las haciendas.

La empresa Chortizer, una de las productoras lácteas más importantes del país, reveló que solamente el martes tuvo que desechar unos 200.000 litros de leche.

"Es una situación límite. Los caminos están horribles y creo que mañana no se buscará leche. Es una situación parecida a la que vivimos en 1998 cuando quedaron paradas las fábricas de leche y queso", expresó el presidente de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod), Gustav Sawatzky, agregando que "si siguen las lluvias las fábricas deberán parar".

La industria láctea es vista como uno de los sectores que puede aportar a la economía, que este año se contraerá un 1,5% debido a una fuerte caída en la producción de soja afectada por la sequía.

* Con información de Reuters y ABC Color