Seúl. Poder legislativo de Corea del Sur acordó para esta semana una sesión extraordinaria en la que hará un profundo análisis sobre las causas del hundimiento del ferry Sewol, ocurrido el 16 de abril último en el suroeste del país y que dejó más de 300 muertos y desaparecidos.

La idea, según han dicho, es llegar al fondo de las razones del naufragio, además de determinar las responsabilidades y analizar el papel del gobierno en el posterior operativo de rescate.

Justamente ese procedimiento, destinado a encontrar a las 29 personas que todavía siguen desaparecidas, debió ser suspendido este fin de semana debido al mal tiempo.

Los fuertes vientos y olas impidieron a los grupos de rescate reanudar las operaciones en el interior del barco hundido, informó la agencia Yonhap.

Por su parte, la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, convocó a una reunión de emergencia con altos cargos del gobierno para debatir sobre la puesta en marcha de una serie de medidas en respuesta al desastre.

Las medidas, que se estima serán anunciadas esta semana, incluirán un plan de seguridad pública y otro para atajar la burocracia en la Administración, informó un portavoz del gobierno.

El equipo que investiga las causas del naufragio reveló la semana pasada que el casco del ferry almacenaba solo una cuarta parte de las llamadas "aguas de lastre" que sirven para mejorar el equilibrio en caso de sobrecarga.

La hipótesis más firme es que esta situación contribuyó a que el ferry, en el que viajaban 476 pasajeros, haya volcado tras dar un giro brusco que desplazó toda la carga a un costado.