El partido Likud del primer ministro Benjamin Netanyahu pidió el domingo en forma unánime a los legisladores, en una resolución no vinculante, que efectivamente anexen los asentamientos israelíes en la ocupada Cisjordania, un territorio donde los palestinos desean crear su futuro estado.

Al poner en vigor la ley civil sobre los asentamientos, la iniciativa podría allanar los procedimientos para su construcción y expansión. Esas tierras actualmente están bajo jurisdicción militar y el ministro de Defensa de Israel tiene la última palabra sobre las construcciones allí.

"Ahora promoveremos el reconocimiento de nuestra soberanía de los asentamientos judíos en Judea y Samaria (Cisjordania) (...) debemos comenzar a poner en vigor esta soberanía, tenemos el derecho y la obligación moral hacia nuestros hermanos colonos", dijo Gilad Erdan, ministro de Seguridad Pública, en un encuentro del Comité Central del Likud.

Netanyahu no está obligado a seguir la resolución. Él no participó en la reunión, que atrajo a varios cientos de delegados incluyendo ministros, legisladores y funcionarios del partido. El Comité Central del Likud es el organismo de gobierno del partido.

Al menos dos decisiones anteriores del Comité Central del Likud han sido ignoradas por los líderes del partido.

En 2002, votó en contra de la creación de un estado palestino, pero el entonces primer ministro Ariel Sharon dijo que actuaría como considerara adecuado, mientras que en 2009, Netanyahu expresó su apoyo condicional al establecimiento de un estado palestino, en un discurso principal.

Comentaristas políticos dijeron que la decisión podría apuntalar el respaldo de la derecha para Netanyahu, quien podría buscar un mandato público en unas elecciones anticipadas mientras espera un posible procesamiento penal en su contra por sospechas de corrupción. Él ha negado cualquier irregularidad.