Gainesville. Un pastor cristiano, cuyo plan de quemar copias del Corán el 11 de septiembre ha generado la condena mundial, dijo este miércoles que realizará el acto a pesar de las advertencias de que pondría en riesgo las vidas de soldados estadounidenses en Afganistán e Irak.

El pastor Terry Jones, líder de una pequeña Iglesia protestante en Gainesville, Florida, enfrenta una serie de llamados de Washington, el Ejército y líderes religiosos, así como del exterior, para que cancele los planes de quemar el libro sagrado del Islam.

"No estamos convencidos de que dar pie atrás sea lo correcto", dijo Jones, un predicador de cabello canoso y con bigotes y autor de un libro titulado "Islam is of the Devil" (El Islam es del Demonio), a un grupo de periodistas en una breve declaración ofrecida frente a la sede de su Iglesia.

"La quema del Corán es para llamar la atención de que algo anda mal (...) Necesitamos ponernos de pie y enfrentar el terrorismo", agregó, refiriéndose a los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos por parte del grupo islamista Al Qaeda.

La acción fijada para el sábado, cuando se cumplirá el noveno aniversario de los ataques, ha atraído la condena internacional y generó protestas en Afganistán e Indonesia, el país musulmán más poblado del mundo.

Los comandantes militares de Estados Unidos han advertido que el evento podría provocar violencia en respuesta contra las tropas de Estados Unidos en Afganistán e Irak.

"Desde luego que estaríamos muy, muy conmovidos y tristes por eso, pero no nos sentiríamos responsables (...) No vamos a ser controlados por temores y amenazas, dijo Jones más tarde en CNN.

Funcionarios policiales dicen que Jones ya había recibido amenazas muerte de grupos supuestamente extremistas, un escenario que es considerado por el FBI.

Un boletín de inteligencia del FBI con fecha 19 de agosto, al que tuvo acceso Reuters, estimó con "gran confianza que, al igual que con incidentes previos considerados como actos de profanación contra el Islam, actores extremistas continuarán amenazando o intentando dañar a los líderes, organizadores o participantes al evento (de quema del Corán)".

"También podría inspirar ataques de venganza contra instalaciones de Estados Unidos en el extranjero", sostiene el boletín del FBI, pero agrega que la agencia no tenía información en ese entonces que indicase que se estaba planificando un ataque específico.

“Nos creen locos”. El acto se producirá cerca del final del mes musulmán de ayuno del Ramadán, y en medio de las tensiones respecto a la propuesta de construir un centro cultural islámico y una mezquita cerca del lugar donde ocurrieron los ataques contra el World Trade Center en Nueva York.

Quienes se oponen al plan de construcción dicen que es insensible para las familias de las víctimas de los ataques.

Debido al aumento de la molestia en Afganistán por la propuesta de quemar el Corán, la policía afgana estaba en alerta ante la posibilidad de más protestas.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo estar "profundamente perturbado" por los planes de Jones y el Vaticano también se sumó a las voces críticas.

Jones dijo que pese a las reacciones negativas, él ha recibido llamadas telefónicas de apoyo, entre ellas las de algunos miembros en servicio activo de las Fuerzas Armadas de su país.

Uno de sus pastores asociados portaba un arma enfundada.

El hijo del pastor, Luke Jones, dijo que la Iglesia tiene cerca de 200 libros del Corán para quemar -algunos enviados por quienes los apoyan, el resto comprados-. "Queremos confrontar a una religión que creemos que lleva a la gente al infierno (...) Nos creen locos, es cosa de ustedes", afirmó.

Un imán de un grupo musulmán de Florida estuvo presente durante la declaración de Jones y posteriormente ingresó a la iglesia para pedirle que suspendiera el evento, citando versos de la Biblia y alentándolo a seguir el ejemplo de Jesús.

"Creo firmemente que al final del día él tomará la decisión correcta y suspenderá el evento", dijo Muhammad Musri, jefe de la Sociedad Islámica del Centro de Florida, a periodistas.

En Washington, el Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámica dijo que anunciaría el jueves una iniciativa llamada "Aprende, no quemes", para distribuir 200.000 textos del Corán para reemplazar a las 200 copias que la Iglesia de Florida piensa quemar.

Grupo marginal. Los planes del pastor también han sido criticados por el gobierno estadounidense.

El secretario de Defensa, Robert Gates, dijo a su personal en una reunión matutina en el Pentágono que él "apoya con firmeza" la visión de sus comandantes militares de que cualquier plan de quemar el Corán puede poner en peligro vidas estadounidenses, dijo el portavoz del Pentágono Dave Lapan.

"Esperamos que el mundo aprecie que esta es la acción de un grupo muy reducido y extremo que no representa las visiones de Estados Unidos o de el conjunto de los estadounidenses", dijo el portavoz del Departamento de Estado P.J. Crowley.

Este martes, varios funcionarios de alto rango del gobierno de Obama, incluida la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, hablaron contra el acto, y líderes cristianos y judíos expresaron sus críticas.

Sarah Palin, quien se opone a la construcción del centro islámico en Nueva York, pidió al pastor que no realizara la quema.

En una publicación en Facebook, la ex gobernadora de Alaska y candidata a la vicepresidencia por el Partido Republicano en 2008 dijo que la quema del Corán era "una provocación insensible e innecesaria -casi tanto como construir una mezquita en la Zona Cero".

Dos de los principales comandantes estadounidenses en Afganistán han dicho que el plan de la Iglesia de Florida pone en riesgo los esfuerzos del presidente Barack Obama de acercarse a los 1.500 millones de musulmanes.

Las autoridades en Gainesville dijeron que están reforzando la seguridad para el evento del sábado en la Iglesia de Jones, conocida como el Dove World Outreach Center.

Funcionarios de agencias del orden dijeron que se han hecho varias amenazas de muerte en contra Jones, incluyendo una que según reportes habría sido enviada por una conocida "organización terrorista".

En Irán, la quema del Corán ha motivado protestas de un destacado clérigo. "Yo junto a 1.500 millones de musulmanes (...) condenamos este brutal y salvaje ambiente (...) Les advierto sobre sus consecuencias", dijo el gran ayatolá Lotfollah Safi-Golpaygani a los estudiantes iraníes.