El ministro del Interior de Perú sostuvo que la policía peruana actuó dentro del margen de la ley al momento de abatir de un disparo en la cabeza a un delincuente que retuvo este viernes durante siete horas a 34 personas en una sucursal bancaria en Lima.

Miguel Hidalgo también advirtió que las autoridades actuarían con energía "para salvaguargar la tranquilidad de los peruanos".

Hidalgo informó que durante las horas que duró la crisis, el delincuente mostró una actitud intransigente, por lo cual se decidió proteger la vida de los rehenes amenazados al interior de la agencia bancaria.

La autoridad indicó que el individuo llevaba adherido en el cuerpo dos paquetes que simulaban artefactos explosivos, aunque en una mochila portaba una bomba real que luego fue detonada de forma controlada por la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX), de acuerdo a la agencia Andina.

Asimismo, informó que dos rehenes resultaron heridos, uno de ellos producto de un disparo con arma de fuego, mientras que una mujer terminó con la cabeza rota luego de que el secuestrador la golpeara con su revolver.

Asalto bancario. Los hechos comenzaron cuando un delincuente común se tomó una agencia del Banco Continental en el emporio de Gamarra.

Según las primeras informaciones que se entregaron, el antisocial habría entrado a la entidad armado.

Un mensaje que envió al exterior decía: “advertencia, no quiero ningún helicóptero ni aviones por la zona, porque de frente voy a hablar con el coronel”.

El delincuente, de acuerdo a versiones de la prensa local, se desplazó constantemente dentro de la sucursal bancaria y hablaba por celular.

Tras ser abatido este viernes en la noche, el sujeto fue llevado a un hospital local en estado agónico, lugar donde se le declaró oficialmente muerto.  

Gamarra se ubica en el distrito de La Victoria en Lima y es un gran centro comercial e industrial, donde se ubican casi 20.000 empresas textiles.

* Con información de El Comercio.