Mogadiscio. Un hombre fue asesinado a tiros el domingo después que se negó a desembarcar de un yate en el Océano Indico que fue secuestrado la semana pasada por piratas somalíes, dijeron piratas y residentes.

El hombre fue asesinado en la ciudad de Barawe, en la costa sur de Somalia, por piratas que lo habían tomado como rehén y que querían que vaya a tierra desde su yate en el que estaba navegando con otras personas, incluyendo a una mujer y a un niño.

Su nacionalidad no estaba clara de inmediato.

"Fue asesinado a tiros luego que se negara a desembarcar de su yate y pasar a tierra en ciudad Baraawe", dijo Ali Shuke, un residente de ciudad Baraawe.

"El hombre murió en el acto y los hombres armados llevaron a los otros rehenes a tierra. La mujer y un niño fueron llevados a áreas selváticas cerca de la ciudad", relató Shuke.

El yate de los rehenes estaba a la deriva en la costa, dijeron residentes.

Piratas somalíes secuestran naves en el Océano Indico, las llevan a la costa somalí y las retienen hasta que se paga dinero, pero el asesinato de rehenes es inusual.

Andrew Mwangura, jefe del grupo regional marítimo con sede en la ciudad keniata de Mombasa, dijo que el yate, que fue secuestrado el lunes pasado cerca de Lamu en la costa de Kenia, estaba anclado en la costa de Somalia cerca de Barawe.

"Lo que sé es que había un yate descubierto por residentes locales en el sur de Somalia, y estamos tratando de investigar reportes de rehenes y de verificar su nacionalidad", dijo Mwangura, coordinador del Programa de Asistencia a Marinos de Africa Oriental.

Al Shabaab, un grupo rebelde vinculado a Al Qaeda, controla Barawe en la costa sur de la anárquica nación del Cuerno de Africa, que se ha sumido en la violencia y está repleto de armas desde el derrocamiento del dictador Siad Barre en 1991.

Un portavoz de Al Shabaab había dicho que el hombre era sudafricano. Sin embargo, el departamento de relaciones internacionales y cooperación de Sudáfrica dijo en un comunicado que no era un ciudadano de ese país.

Los piratas habían dicho la semana pasada que los rehenes eran británicos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña sólo dijo que se había enterado de los reportes del secuestro y estaba investigando.