Londres. Un policía afgano mató a tres soldados británicos el pasado domingo en un puesto de control en la sureña provincia de Helmand, dijeron funcionarios afganos, en el último de una serie de asesinatos por fuerzas de seguridad.

Un cuarto soldado británico resultó herido, dijo sobre el ataque el portavoz del gobernador provincial Daoud Ahmadi, que podría erosionar la confianza entre la OTAN y las fuerzas afganas que la alianza entrena antes de que la mayoría de las tropas de combate dejen el país en el 2014.

Los soldados integraban un grupo de asesoramiento a la policía afgana y murieron baleados después de una reunión en el puesto de control de Nahr-e-Saraj, en Helmand, dijo el lunes un portavoz del Ministerio de Defensa británico. El atacante resultó herido y fue detenido, agregó.

El secretario de Defensa británico, Philip Hammond, dijo que las muertes, que elevan a 422 el número de personal militar británico muerto en Afganistán desde que la guerra liderada por la OTAN comenzó en el 2001, no impactará la misión de su país.

"Aunque es profundamente trágico, el incidente de ayer y los ataques de este tipo no desviarán la misión ni nos distraerán de la tarea que tenemos", dijo Hammond en un comunicado.

Los asesinatos de soldados de la OTAN han tensado las relaciones entre el presidente afgano, Hamid Karzai, y sus patrocinadores occidentales.

Antes del incidente del domingo, hubo 17 ataques de este tipo este año y 23 muertes de soldados de la OTAN, en comparación con los 11 ataques y 24 bajas ocurridas en el mismo período del año pasado, según datos de la alianza.

Después de EE.UU., Gran Bretaña tiene la segunda mayor fuerza militar en Afganistán, con unos 9.500 soldados, y tiene previsto retirar 500 a fines de año.