Pekín, Shangai. La policía dispersó este domingo a decenas de personas que se reunieron en el centro de Pekín, después de llamados por internet en todo China convocando a manifestaciones pro democracia inspiradas en las revueltas de Medio Oriente.

Al final, los pequeños mítines en Pekín y Shanghái resultaron ser una demostración de la resolución de las autoridades chinas de eliminar incluso los tibios desafíos al poder del Partido Comunista.

En la ajetreada calle Wangfujing de Pekín, unas 100 personas se pararon frente a un local de McDonald's, señalado como el lugar de la protesta, según un mensaje en internet que se propagó este sábado instando a mítines en 13 ciudades.

"Estoy tratando de hacer algo por mi país, de mostrar mi poder", dijo un joven estudiante universitario de Pekín, cuando fue consultado por qué acudió a las afueras del local de McDonald's.

La multitud, incluyendo algunos curiosos, fue confrontada por agentes de la policía que los dispersó, gritándoles: "Muévanse, muévanse". Nadie fue arrestado. Un hombre dijo que tuvo una escaramuza con la policía después de haber recogido algunas flores del suelo.

"Acababa de visitar la Ciudad Prohibida como un turista y pasaba por aquí cuando esta gente me sacó", dijo el hombre, que estaba vestido con una chaqueta gris y llevaba anteojos oscuros.

"¿Por qué me están echando? Yo sólo estaba pasando por acá. ¿Qué democracia es esta?", preguntó, aunque declinó ser nombrado.

En Pekín y Shanghái, vehículos policiales rodearon las calles donde se iban a llevar a cabo las manifestaciones. Grupos de la policía y agentes vestidos de civiles se mezclaron entre la multitud.

En el centro de Shanghái, tres hombres de unos 20 años fueron llevados a una estación de policía tras un altercado con los oficiales.

Dos ancianos dijeron que habían llegado al lugar para protestar por el corrupto sistema legal del país y la brutalidad de la policía.

"Protestamos por la injusticia del sistema legal. Ellos arrestan a cualquiera de forma indiscriminada y luego los golpean", dijo una anciana, y agregó que estaba molesta porque el gobierno le confiscó su casa en 1996.

Este sábado, el presidente chino, Hu Jintao, ordenó al gobierno que controlara de forma más estricta el flujo de internet.