Bogotá. La Policía de Colombia confiscó un cargamento de 6,4 toneladas de cocaína que iba a ser enviado por vía marítima a Estados Unidos a través de Guatemala, en el mayor decomiso de esa fuerza armada en su lucha contra el narcotráfico en el 2010, informó este miércoles un alto oficial.

La droga se confiscó este martes en el puerto de Buenaventura, el más importante de Colombia sobre el océano Pacífico, en tres contenedores en los que se transportaba abono orgánico con destino al Puerto de Quetzal en Guatemala.

"Nos hemos incautado de tres contenedores con 6,4 toneladas de cocaína", dijo el director de la Policía Nacional, general Oscar Naranjo.

El oficial dijo que la droga, con un costo estimado de más de US$195 millones, pertenecía a los prófugos narcotraficantes Daniel "El Loco" Barrera y los hermanos Javier Antonio y Luis Enrique Calle Serna, más conocidos como los "Comba".

En el 2009, las autoridades colombianas confiscaron más de 203 toneladas de cocaína y este año la cifra alcanzará las 150 toneladas, de acuerdo con estimativos de las Fuerzas Armadas.

"No hay en el mundo país que haga un esfuerzo tan gigantesco y tan eficaz para evitar el consumo de drogas y evitar que las drogas salgan al mercado internacional como Colombia", afirmó Naranjo.

Colombia es considerado como el primer productor mundial de cocaína con unas 400 toneladas anuales, pese a que redujo considerablemente su capacidad por una ofensiva de erradicación de cultivos de hoja de coca apoyada por Estados Unidos que desde el año 2000 ha entregado más de 6.000 millones de dólares en equipo militar, entrenamiento y programas sociales.

Pese a los esfuerzos de Colombia por erradicar el narcotráfico, la actividad ilícita se mantiene por la rentabilidad del negocio y la posición geográfica del país, que rodeado por dos océanos facilita el tráfico de drogas.

Un kilo de cocaína puede costar unos US$1.000  en las zonas selváticas de este país, mientras que su costo en los mercados internacionales puede alcanzar los US$30.000 antes de ser vendido en pequeñas cantidades por distribuidores que también obtienen importantes ganancias, de acuerdo con fuentes de seguridad.