Kampala. La policía de Uganda encontró un cinturón de explosivos y efectuó varias detenciones después de que 74 aficionados al fútbol murieran en un doble atentado con bombas cuando estaban viendo la final del Mundial de Sudáfrica en la capital del país.

Islamistas somalíes vinculados a Al Qaeda se atribuyeron este lunes la autoría de los atentados. En tanto, la oposición ugandesa pidió este martes la retirada de los soldados que tiene el país en misión de paz en Somalia.

Un portavoz del Gobierno dijo que el cinturón de explosivos fue encontrado en un tercer lugar en Kampala, al día siguiente de que dos explosiones destrozaran dos bares llenos de aficionados al fútbol que veían el partido entre España y Holanda el domingo. 

"Ayer por la noche se efectuaron varios arrestos después de que se encontrara un cinturón con explosivos para un suicida sin estallar en el área de Makindye", dijo el portavoz del Gobierno, Fred Opolot, quien no especificó el número de arrestados ni de dónde eran.

El funcionario no detalló cuantas personas habían sido arrestadas o a que país pertenecían.

Este tipo de ataques coordinados ha sido característico de Al Qaeda y de grupos vinculados con la red de Osama bin Laden.

Los extremistas de Al Shabaab han amenazado con cometer más ataques a no ser que Uganda y Burundi retiren sus efectivos de la misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM, por sus siglas en inglés).

El partido opositor Foro para un Cambio Democrático (FDC, por sus siglas en inglés) urgió al presidente Yoweri Museveni a que retire las tropas, y dijo que ellos lo harán si ganan las elecciones previstas para comienzos de 2011.

"No hay paz que mantener en Somalia, y Uganda no tiene allí intereses estratégicos. Sólo estamos sacrificando a nuestros hijos para nada", declaró a Reuters el portavoz del partido, Wafula Oguttu. "Nuestro objetivo es retirar nuestras tropas inmediatamente en cuanto lleguemos al poder", agregó.

AMISOM dijo que los atentados no afectarían a su misión en Somalia, donde protege el palacio presidencial de ataques insurgentes y vigila el puerto y aeropuerto de Mogadiscio.

Investiga el FBI. Las explosiones coordinadas fueron las primeras en las que Al Shabaab lleva su sangrienta campaña fuera de Somalia. Los analistas dicen que sus amenazas deberían tomarse en serio, ante las claras pruebas de que el grupo tiene la voluntad y la capacidad de golpear en el exterior.

La inversión extranjera directa en la tercera mayor economía del este de África ha aumentado, impulsada por la exploración petrolera a lo largo de la frontera occidental con la República Democrática del Congo.

Según los analistas, una campaña de atentados prolongada podría perjudicar las inversiones en Uganda, pero un único ataque es poco probable que desanime a empresas como la británica Tullow Oil.

Entre los muertos hay un estadounidense, y Estados Unidos ha ofrecido ayuda para la investigación. El Departamento de Estado ha dicho que tiene tres agentes del FBI sobre el terreno recogiendo pruebas, y otro equipo del FBI está a la espera para ser enviado a Uganda.

Opolot dijo que no hay ningún indicio de que se vaya a cancelar una cumbre de la Unión Africana que acoge Uganda este mes.