Los Angeles.  La policía antidisturbios estadounidense retiró este miércoles a activistas anti Wall Street de un campamento frente al Ayuntamiento de Los Angeles y arrestó al menos a una docena de personas el cumplir con la orden de desalojo del alcalde.

Autobuses llenos de policías se acercaron al campamento de ocho semanas después de la medianoche y los agentes declararon que los cientos de manifestantes congregados en el césped, aceras y calles alrededor del Ayuntamiento componían una "asamblea ilegal".

Les ordenaron dispersarse o enfrentar la posibilidad de un arresto.

El campamento de Los Angeles, que las autoridades han tolerado durante semanas mientras otras ciudades de Estados Unidos desalojaban concentraciones similares, es uno de los más grandes de la costa oeste.

Está relacionado con el movimiento nacional Occupy Wall Street, que protesta desde hace dos meses contra la desigualdad económica y los excesos del sistema financiero de Estados Unidos.

El alcalde Antonio Villaraigosa originalmente había recibido con beneplácito a los manifestantes e incluso les entregó ponchos para sortear eventos climáticos.

Sin embargo, en la medida en que funcionarios de la ciudad comenzaron a quejarse de crímenes, problemas de sanidad y daños a la propiedad de los que culparon al campamento, el alcalde decidió que el grupo debía irse.

Villaraigosa estableció inicialmente un plazo final de un minuto después de la medianoche del lunes, pero funcionarios de la ciudad se contuvieron de cumplir con esa orden por 48 horas con la esperanza de que los manifestantes se retiraran por voluntad propia.

La estrategia pareció surtir efecto. Excepto por algunas escaramuzas menores iniciales, la muchedumbre se mantuvo vociferante pero pacífica.

Al menos 20 manifestantes dejaron el área apenas entró la policía, llevándose del campamento carpas y otras pertenencias. Más tarde, otros fueron escoltados fuera del lugar por la policía, aparentemente sin presentar resistencia.

Posteriormente, agentes policiales entraron al lugar y arrestaron a los que se negaron a salir, desmantelando el campamento y retirando cajas y otros escombros. Las carpas fueron desarmadas después de que la policía revisó cada una con una linterna.

El comandante de la policía, Andrew Smith, dijo que docenas de manifestantes en el parque habían sido detenidos y que al menos otros 20 probablemente serían arrestados, incluyendo tres o cuatro que se habían encaramado a los árboles.

Las autoridades locales esperaban mantener en secreto la hora de la muy esperada operación de desalojo, que la policía dijo que involucró a más de 1.000 funcionarios.

Pero las imágenes de la televisión local revelaron un gran número de policías, coches patrulla, autobuses y otros vehículos cerca del estadio de los Dodger, a unos pocos kilómetros, lo que parecía anticipar una importante operación.