Lima. Una policía murió y otras tres personas resultaron heridas este jueves tras un ataque de rebeldes de Sendero Luminoso en Perú, en respuesta a un operativo de las Fuerzas Armadas para rescatar a los 36 trabajadores de empresas del sector gasífero secuestrados a inicios de la semana por los insurgentes.

El ministerio de Interior informó en un comunicado que el ataque se produjo cuando un helicóptero de la policía sobrevolaba por la localidad selvática de Echarate, donde está ubicado el poblado de Kepashiato y lugar del secuestro rebelde.

Fue "un alevoso ataque por parte de delincuentes terroristas con armamento de largo alcance", dijo el comunicado.

En la mayor toma de rehenes en una década en Perú, rebeldes remanentes del grupo maoísta Sendero Luminoso mantienen cautivos a los trabajadores desde la madrugada del lunes, cuando fueron sacados de un hotel mientras dormían.

En Kepashiato, en el sureste del país, operan firmas contratistas para el consorcio que explota gas natural del campo Camisea, la mayor reserva gasífera del país andino.

Sendero Luminoso tuvo su apogeo en las décadas de 1980 y 1990, periodo en la que el país sudamericano sufrió una guerra interna con el saldo de unos 69.000 muertos y desaparecidos.

Tras la captura de su líder y fundador, Abimael Guzmán, el grupo guerrillero quedó prácticamente derrotado y se replegó a zonas remotas de los Andes y Selva del país, donde actúa en alianza con los narcotraficantes, según fuentes militares.

"Tenemos ya rodeada la zona de operaciones, obviamente ésta es una zona amplia, no es una zona de fácil acceso, es una zona muy difícil, pero las fuerzas armadas y las fuerzas policiales están preparadas para actuar", dijo el presidente Ollanta Humala más temprano a periodistas, en sus primeras declaraciones sobre el secuestro.

Gran despliegue militar. Los operarios secuestrados, de la firma sueca Skanska y la peruana Ramsa, fueron internados en la remota zona del VRAE (Valle de los Ríos Apurímac y Ene), donde operan los rebeldes y bandas de los narcotraficantes.

Inicialmente, fuentes policiales y militares junto a medios locales dijeron que los rebeldes izquierdistas habían liberado a la mayoría de secuestrados y mantenían a ocho en su poder, pero esa información resultó no ser cierta.

En la ofensiva, el gobierno desplegó un contingente de 1.500 militares a la zona, donde usualmente hay poca presencia de soldados, para reforzar la búsqueda por aire y tierra con equipos especiales, helicópteros y expertos.

La medida se suma a la declaratoria de estado de emergencia por 60 días en el distrito de Echarate, que amplió el estado de excepción que rige en casi toda la convulsionada zona del VRAE.

"Lo más fácil sería arremeter, pero no es nuestra tónica en esta situación, cuando se trata de que hay vidas humanas, gente inocente", afirmó Humala en una ciudad andina del país.

"Esperamos que en muy corto tiempo podamos resolver el problema buscando que el costo sea cero, como es de esperarse", agregó.

Descartan negociar. El ministro de Justicia, Juan Jiménez, descartó por su parte alguna negociación del Gobierno con los rebeldes.

"El gobierno no negocia con terroristas, el Gobierno actúa en el marco de la ley", afirmó.

Según fuentes militares, los secuestradores piden US$10 millones, material explosivo y vestimenta.

El ex ministro de Defensa, Daniel Mora, dijo sin embargo a periodistas que el Gobierno ha descuidado las labores de Inteligencia para prevenir el secuestro de los insurgentes.

"Desgraciadamente, volvió a ocurrir", comentó Mora, actual legislador del partido Perú Posible del ex presidente Alejandro Toledo.

"No culminamos bien las cosas cuando en la primera vez se apoyó a los secuestrados, porque la empresa pagó parte de lo que solicitaban. Fue una mala política, no se investigó y se dejó pasar ese evento como si no tuviera importancia", agregó.

En tanto, la empresa contratista Skanska dijo el miércoles que estaba "trabajando juntos con las autoridades" en la solución del problema.

Según una fuente militar, los miembros de Sendero Luminoso ejecutaron el secuestro "intentado romper el cerco del Ejército" en el VRAE, zona controlada por el rebelde Víctor Quispe Palomino, alias "José".

El anterior secuestro masivo de trabajadores tuvo lugar en el 2003, cuando rebeldes de Sendero Luminoso retuvieron a 71 empleados de la argentina Techint. Los operarios fueron liberados un día después, tras una rápida negociación entre la firma y los guerrilleros izquierdistas.