Johannesburgo. Efectivos policiales se han desplegado en varios ayuntamientos de la provincia Occidental del Cabo para proteger a ciudadanos extranjeros tras una escalada de amenazas de violencia contra ellos, dijo este lunes un portavoz de la policía.

Señales de inestabilidad social podrían dañar la imagen de Sudáfrica y el clima inversor en el país, anulando los beneficios de haber celebrado exitosamente el Mundial de fútbol que finalizó este domingo.

La policía dijo que la situación en la provincia Occidental del Cabo era tensa pero que hasta ahora no ha habido heridos.

"Hubo dos viviendas precarias que fueron incendiadas en áreas separadas y ha habido incidentes esporádicos de saqueos, y se han producido amenazas contra ciudadanos extranjeros", dijo el portavoz de la policía local, Frederick van Wyk.

"La policía ha respondido. En este momento hay un fuerte contingente policial (en varias zonas), que incluye a policía metropolitana y efectivos del SANDF (sigla en inglés de la Fuerza Nacional de Defensa Sudafricana)", agregó el portavoz.

La mayor economía africana ha atraído a millones de trabajadores de todo el continente, pero su presencia no siempre es bienvenida por sus pares locales, que compiten con ellos por los escasos empleos.

Hace dos años más de 60 personas fueron asesinadas durante ataques contra extranjeros.