Bogotá. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, puso hoy en marcha la Brigada de Ingenieros de Desminado Humanitario, compuesto en un inicio por unos 2.500 efectivos que desactivarán los campos minados por la guerrilla de las FARC.

"Será la brigada más importante dedicada al desminado en todo el planeta. No hay otro ejército, no hay otro país que tenga una brigada como la que acabamos de activar", afirmó el jefe de Estado desde la base militar de Tolemaida, departamento de Tolima (centro), donde conmemoró el Día del Ejército.

Santos precisó que el próximo año el número de efectivos en la brigada aumentará a 10.000 hombres, como parte de las acciones emprendidas para el posconflicto en Colombia tras el acuerdo alcanzado con la guerrilla de las FARC para un cese al fuego.

Las comitivas negociadoras del gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) firmaron el viernes en La Habana, Cuba, los protocolos y anexos del acuerdo para el cese del fuego bilateral.

Los documentos suscritos buscan poner en práctica el "Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo y Dejación de las Armas", anunciado el pasado 23 de junio, y en ellos, las partes definieron 36 compromisos sobre conductas y normas que garantizan la no violación de los acuerdos ni la afectación de los derechos y libertades de la población civil.

El presidente colombiano explicó que la brigada de desminado proviene "de las entrañas" de las fuerzas nacionales".

"Es una demostración adicional de la visión que ha tenido nuestras fuerzas para irse adaptando siempre a las nuevas realidades, de estar un paso adelante para que nada los coja por sorpresa, para estar bien preparados y poder cumplir su misión, su trabajo de la mejor manera", agregó.

Santos reiteró que los efectivos de esa nueva brigada tendrán que afrontar muchos riesgos, pues tendrán que desminar zonas que fueron sembradas con minas antipersona.

En los últimos 25 años, las víctimas de las minas antipersona suman unas 11.000 en Colombia, entre personas heridas y fallecidas.

El gobierno del presidente Santos inició un proceso de paz con la guerrilla de las FARC que busca poner fin a un conflicto armado de más de 50 años.