El Cairo. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, podría renunciar el jueves, en respuesta a más de dos semanas de protestas en todo el país contra su Gobierno de 30 años y el partido político Hermanos Musulmanes dijo que temían un golpe militar.

Al preguntarle si Mubarak renunciaría, un funcionario egipcio dijo a Reuters: "Es lo más probable".

La cadena BBC también citó al presidente del partido de Mubarak diciendo que el mandatario podría dejar el cargo.

"Hablé con el nuevo secretario general del gobernante Partido Nacional Democrático, Hossan Badrawi", sostuvo un periodista de la BBC. "Dijo: 'Espero que el presidente entregue sus poderes esta noche'", declaró.

El jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por su sigla en inglés) de Estados Unidos también señaló que era probable que Mubarak renunciara en las próximas horas.

"Hay una fuerte probabilidad de que Mubarak dimita este noche, lo que sería significativo en términos de dónde ocurrirá la transición, esperemos que ordenada, en Egipto", dijo Leon Panetta en una audiencia en el Congreso en Washington.

El primer ministro, Ahmed Shafiq, también indicó a la BBC que el líder de 82 años podría renunciar.

Por su parte, un alto miembro de los Hermanos Musulmanes, el mayor partido opositor de Egipto, dijo que teme que el Ejército esté llevando a cabo un golpe militar.

"Parece como un golpe militar (...) Estoy preocupado y ansioso. El problema no es con el presidente, es con el régimen", dijo Essam al-Erian a Reuters.

Manifestaciones. El presidente ha sido sacudido por un masivo levantamiento popular contra la pobreza, la represión y la corrupción que se desató el mes pasado, en una muestra sin precedentes de la frustración con su Gobierno.

Cientos de miles de personas han salido a la calle para demandar la renuncia inmediata de Mubarak y los choques entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad han dejado al menos 300 muertos.

Mubarak ha resistido y prometió renunciar en septiembre, pero eso no fue suficiente para acallar las protestas.

El Ejército egipcio anunció que iba a tomar medidas para preservar a la nación y las aspiraciones del pueblo tras una reunión de su Consejo Superior.

El encuentro del Consejo Superior del Ejército estuvo dirigido por el ministro de Defensa y Mubarak no estuvo presente, según las imágenes de televisión.

Los manifestantes pro democráticos en la plaza Tahrir (Liberación) festejaban debido a que la dimisión de Mubarak parecía inminente.

Los organizadores prometieron otra concentración importante en las calles el viernes, cuando planean dirigirse al edificio de la radio y la televisión estatal en "Día de los Mártires" dedicado a las víctimas.

Washington ha presionado a Mubarak para que acelere el ritmo de la reforma, pero no ha demandado directamente la renuncia del presidente. Egipto tiene un tratado de paz con Israel y su Ejército recibe alrededor de US$1.300 millones de Estados Unidos por año.

"El Ejército enfrenta la opción de defender a Mubarak y quizá ser arrollado por el movimiento popular. Creo que le van a entregar una hoja de parra a Mubarak", dijo Julien Barnes-Dacey, analista de Oriente Medio del grupo Control Risks en Londres, a Reuters.

"Posiblemente (al vicepresidente Omar) Suleiman también, aunque él no es tan impopular como Mubarak. Hay un elemento de preservación del régimen en la elite militar", concluyó.