Teherán. El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, pidió este lunes al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que se enfrente a él en un debate cara a cara en televisión para ver quién tiene las mejores soluciones para los problemas del mundo.

La provocadora propuesta se produce mientras Irán lidia con una nueva ola de sanciones internacionales, impulsadas por Estados Unidos, cuyo objetivo es presionar a la república islámica sobre su programa nuclear.

"Hacia el final del verano (boreal) esperamos estar allí para la Asamblea General (de la ONU) y estaré preparado para una conversación cara a cara con el señor Obama, frente a los medios, por supuesto", dijo Ahmadinejad en una conferencia con expatriados iraníes en Teherán.

"Ofreceremos nuestras soluciones para los asuntos mundiales para comprobar quién tiene las mejores soluciones", agregó.

Ahmadinejad sugirió un debate del mismo estilo en septiembre, que no fue aceptado por Washington. El líder iraní dijo que el predecesor de Obama, George W. Bush, ha declinado invitaciones similares porque tenía "miedo".

Irán, el quinto mayor exportador de petróleo del mundo, dice que su programa nuclear es una iniciativa pacífica para producir electricidad.

Pero sus actividades de enriquecimiento de uranio, un proceso que puede tener usos tanto civiles como militares, han alimentado los temores en algunos países de que está tratando de construir un arma nuclear.

En su discurso, el presidente se burló de las sanciones y de un potencial ataque militar contra las instalaciones nucleares de Irán, una opción que Estados Unidos e Israel no descartan.

"¿Quién piensan que va a atacarnos? ¿El régimen israelí? (...) No consideramos al régimen israelí en nuestras ecuaciones, menos que nos ataquen", dijo Ahmadinejad.

"¿Ellos dicen que emitirán sanciones? Bueno, háganlo. ¿Cuántas resoluciones han emitido hasta ahora? ¿Cuatro? Que sean 4.000", agregó el mandatario, desatando fuertes aplausos en la conferencia.

Tanto Irán como Estados Unidos han mostrado voluntad para reanudar las conversaciones nucleares que se estancaron en octubre pasado, llevando a las nuevas sanciones.

En medio de la retórica antiestadounidense, que incluyó declaraciones de que la política de Estados Unidos estaba basada en el colonialismo y la "ley de la selva", Ahmadinejad dijo que estaba preparado para conversaciones "basadas en la justicia y el respeto".

"Estamos listos para mantener conversaciones al máximo nivel", dijo Ahmadinejad. "Siempre hemos favorecido las conversaciones, los iraníes nunca, nunca, hemos favorecido la guerra", agregó.