Quito. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó que su gobierno reestructurará el mando de la policía, tras la rebelión de uniformados el pasado 30 de septiembre, calificada como un "intento de golpe de Estado" por el mandatario.

"Se están reestructurando los mandos policiales y todas las cosas que fallaron" para detectar la sublevación, afirmó Correa luego de ser agredido por los manifestantes y secuestrado en un hospital, en medio de la revuelta, según informa El Comercio.

El presidente ecuatoriano señaló en su informe semanal de labores que está estudiando la situación de la policía y del país. "Nos dicen que todo está en calma", dijo y llamó a sus simpatizantes a no perder de vista que se trató de un intento golpista.

El pasado jueves comenzaron los juicios penales contra los supuestos responsables de la sublevación, en la que fueron detenidos 14 uniformados, incluyendo un coronel que se desempeñaba como jefe de la escolta legislativa, además de un político de oposición.