Túnez. El presidente de Túnez, Zine al-Abidine Ben Ali, dejó el poder este viernes tras no conseguir contener la peor ola de violencia popular de sus dos décadas en el poder.

El primer ministro asumió el cargo hasta que se realicen las elecciones anticipadas. La cadena de noticias Al Yazira anunció que el presidente había abandonado el país.

Una fuente de la policía francesa, que pidió no ser identificada, dijo que se le dijo a la fuerza que espere el arribo de Ben Ali el viernes por la noche en el aeropuerto de París.

En un discurso televisado en Túnez, el primer ministro, Mohamed Ghannouchi, anunció que asumía la presidencia interina hasta las elecciones anticipadas.

"Ya que el presidente no está temporalmente capacitado para ejercer su cargo, se decidió que el primer ministro realice temporalmente sus tareas", explicó.

"Llamo a todos los hijos y todas las hijas de Túnez, de todas las corrientes políticas e intelectuales, a que se unan para permitir a nuestro querido país para superar este período difícil y regresar a la estabilidad", añadió.

Los últimos disturbios comenzaron cuando la policía impidió a un graduado universitario desempleado vender fruta sin licencia y éste se inmoló, muriendo poco después debido a las quemaduras.

En el poder desde 1987, Ben Ali declaró el estado de emergencia el viernes y advertido a los manifestantes que había dado a la policía la orden de disparar, en una confrontación cada vez más violenta que ha sacudido el mundo árabe, donde los gobiernos autoritarios son la norma. Ben Ali había cesado el gobierno y convocado elecciones parlamentarias anticipadas.

Este viernes por la mañana, la policía lanzó gases lacrimógenos y disparó para intentar dispersar a una multitud en el centro de Túnez, que solicitaba la inmediata dimisión del veterano mandatario pese a su promesa de dejar el poder en el 2014.

El líder opositor Najib Chebbi, uno de los mayores críticos de Ben Ali, describió los eventos como "un cambio de régimen".

"Es un momento crucial. Se está dando un cambio de régimen. Ahora es la sucesión", dijo al canal francés I-Tele TV.

"Va a llevar a profundas reformas, a reformar la ley y dejar que el pueblo elija", añadió.

Varios países occidentales han aconsejado a sus ciudadanos que no viajen a Túnez, poniendo en peligro el turismo, alma económica del país
Fuentes médicas y testigos dijeron que 12 personas murieron en enfrentamientos durante la noche en la capital y en el pueblo del noroeste Ras Jebel.

Antes de las últimas víctimas, la cifra oficial de fallecidos durante la violencia era de 23 personas, pero la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), con sede en París, dijo que tenía los nombres de 66 fallecidos
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exhortó a la compostura.

"La situación política se está desarrollando rápido y todas las partes deben esforzarse en establecer el diálogo y resolver los problemas pacíficamente para evitar más pérdidas y violencia", afirmó.

Después de que la policía lanzase gases lacrimógenos y utilizase sus porras, una multitud de jóvenes se retiraron un poco del edificio y comenzaron a lanzar piedras a los agentes, que respondieron con más granadas de gases lacrimógenos. Algunos periodistas escucharon disparos en las inmediaciones.

Un fotógrafo de Reuters vio saqueos en dos grandes supermercados en el suburbio de Enkhilet, a unos 10 kilómetros de la capital. También dijo que habían prendido fuego a una comisaría de policía.

Casi en cada manzana de los suburbios de Túnez, había gente en las calles con bates de béisbol para proteger sus coches y casas de los saqueadores, dijo un reportero de Reuters.