Monterrey. Presuntos sicarios del narcotráfico mataron a tiros este domingo al alcalde de un pequeño pueblo al norte de México, región en la que días atrás explotaron dos coches bomba y fueron encontrados los cadáveres de 72 emigrantes.

El alcalde Marco Antonio Leal fue asesinado mientras conducía una camioneta utilitaria en el municipio rural de Hidalgo, cerca del Golfo de México, en el estado de Tamaulipas, dijo la fiscalía local.

En el ataque también resultó con heridas leves la hija del alcalde, dijo un portavoz de la fiscalía.

No quedó claro de inmediato el móvil del atentado contra Leal, pero Tamaulipas se ha convertido en una de las zonas más golpeadas por la violencia desde que inició una batalla entre el cártel del Golfo y sus otrora aliados Los Zetas, por el control del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Dos coches bomba explotaron este viernes en Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, tres días después de que elementos de la Marina localizaran ejecutados a 72 emigrantes de Centroamérica y Sudamérica en un rancho del estado.

Las explosiones de los coches no causaron víctimas pero dañaron algunos edificios.

En junio, sicarios asesinaron a un popular candidato a la gubernatura del estado, en el peor crimen político en México en 16 años.

El presidente Felipe Calderón ha atribuido el aumento en la violencia en el estado a la ruptura entre el cártel del Golfo y Los Zetas.

"Este cobarde crimen y los repudiables acontecimientos violentos registrados recientemente en esa entidad del país, refuerzan el compromiso de continuar combatiendo con todos los recursos del Estado mexicano a las bandas criminales", dijo en un comunicado la oficina de Calderón.

Más de 28.000 personas han muerto a causa de la violencia del narcotráfico desde que Calderón lanzó su campaña militar contra los cárteles, al asumir el cargo en diciembre de 2006.