Ciudad de Guatemala. Presuntos sicarios del narcotráfico asesinaron al menos a 27 personas en un caserío en el norte de Guatemala, cerca de la frontera con México, dijeron este domingo autoridades, que calificaron la masacre como la peor en décadas.

La policía guatemalteca halló este domingo los cadáveres en la provincia de Petén, fronteriza con México, y sospecha que las víctimas, entre ellas dos mujeres, habrían sido asesinadas por miembros del cártel mexicano de los Zetas, un violento grupo formado por ex militares de élite que ha extendido sus operaciones a Centroamérica.

La policía dijo que investiga si la masacre está vinculada al asesinato el sábado de Haroldo León, hermano del presunto narcotraficante Juan José León, asesinado en el 2008 supuestamente a manos de los Zetas.

"Esta es la peor masacre que hemos visto en tiempos modernos", dijo el portavoz de la policía local, Donald González, a Reuters.

González dijo que se cree que unas 200 personas llegaron al pequeño poblado de Caserío la Bomba, a 440 kilómetros al norte de la capital Ciudad de Guatemala, y mataron a las víctimas.

La policía dijo que está buscando más cuerpos.

Los Zetas también extorsionan comerciantes y secuestran inmigrantes centroamericanos que atraviesan México para lograr entrar ilegalmente a Estados Unidos.

Tienen su base de operaciones en el norteño estado mexicano de Tamaulipas, visto por agentes de seguridad como un territorio sin ley, pero también han esparcido la violencia a estados cercanos como Nuevo León.

En el último año han incrementado su presencia en Centroamérica, particularmente en Guatemala y El Salvador, donde reclutan a las temibles pandillas juveniles conocidas como "maras".