Copiapó. Edison Peña, uno de los 33 mineros rescatados en Chile, fue el primero que volvió a su casa y fue recibido por su familia con la comida que extrañó durante este tiempo: "hot dogs".

La odisea que se desató tras un accidente en una mina en el desierto de Atacama hace cerca de 70 días tuvo un final feliz el miércoles por la noche, cuando una compleja operación de rescate trajo a la superficie al último de los 33 mineros sepultados bajo 700 metros de tierra.

Los operarios fueron trasladados al hospital de la ciudad más cercana, Copiapó, y este jueves por la noche salieron los primeros tres, entre los que se encuentra Edison Peña, quien fue el primero en llegar a casa.

"Acaba de llegar, estamos con él celebrando", dijo a Reuters su hermano Rafael Peña en una conversación telefónica desde la casa donde está reunida la familia con Edison.

"Teníamos la comida que él quería comer, completos, hot dogs, la comida que echaba tanto de menos", agregó.

Cuando llegó a su casa, Edison indicó que "lo pasaron bien mal".

"Yo creía que no iba a volver y por eso estoy 'súper loco' con este recibimiento. Muchas gracias. Gracias por creer que estamos vivos. Nosotros no somos artistas, somos gente común y corriente", dijo a periodistas.

"Todas las oraciones de la gente me daban más coraje para seguir adelante y no esperar durmiendo a que nos rescataran. Siempre tuvimos fuerza", agregó.

Rafael, su hermano, dijo que en la casa estaban "papá, mamá, hermanos" y también había mucha gente afuera.