Río de Janeiro. El Sistema Cantareira, principal reservorio de agua de la ciudad de Sao Paulo y que abastece a 6,5 millones de personas, comenzó marzo al 11,6% de su capacidad total, mayor nivel en lo que va de año, aunque la amenaza de un posible racionamiento de agua aún persiste.

Según informó la empresa de saneamiento básico del estado de Sao Paulo (Sabesp), las lluvias de este fin de semana permitieron aumentar el nivel del agua a más del doble del 5,1% que marcaba en enero.

Las lluvias caídas en febrero superaron la media histórica para el mes y permitieron que el sistema saliera de la segunda cota del llamado "volumen muerto", como se conocen a las reservas técnicas mínimas de líquido de los embalses.

El Sistema Cantareira es la principal reserva de agua de Sao Paulo, mayor ciudad de Brasil y cuya región metropolitana pasa los 20 millones de habitantes. Pese al aumento del nivel del agua, varios especialistas apuntan que si las lluvias no continúan, el sistema puede quedarse totalmente seco en septiembre.

El estado de Sao Paulo, el más poblado y rico de Brasil, sufre su peor crisis hídrica desde 1930, lo que ha provocado un raciomamiento de agua en varias ciudades y la amenaza de multas por parte del gobierno regional para todas aquellas personas que desperdicien agua.

La grave sequía se vio amenizada por las fuertes lluvias de las últimas semanas, que provocaron grandes inundaciones, con el resultado de una víctima mortal, la caída de más de 1.000 árboles y centenares de casas y coches afectados.