Decenas de miles de manifestantes marcharon por las calles de Moscú llevando pancartas, banderas y globos este sábado para exigir el fin del largo periodo en el poder de Vladimir Putin e infundir vida al movimiento de protesta.

Los manifestantes corearon "¡Rusia sin Putin!" en su marcha por el centro de Moscú, en la primera gran marcha desde junio en ese sector de la capital.

Testigos dijeron que líderes de la oposición parecían haber logrado su objetivo de atraer al menos a 50.000 personas, suficientes para mantener el tirón de su movimiento pero pocos para hacer que aumente la alarma en el Kremlin.

La protesta subrayó la irritación frente a lo que los rusos liberales ven como medidas estrictas para acallar a la oposición desde que Putin comenzó otro mandato de seis años en el Kremlin en mayo, pero las protestas no se han extendido fuera de las grandes ciudades y la oposición no está unida.

"Nuestro principal objetivo es forzar a las autoridades a comenzar un diálogo. El verano (boreal) se ha acabado, han pasado tres meses desde nuestra última marcha. Ni una sola demanda se ha cumplido, al contrario, la represión se va imponiendo y más personas son arrestadas", dijo el líder de extrema izquierda Sergei Udaltsov.

Recordando un momento en el que Putin voló en un ultraligero junto a grullas migradoras este mes, Udaltsov dijo: "El presidente se ha alejado de la realidad. Vuela con grullas y escupe a la gente desde arriba".

Los organizadores soltaron globos blancos y palomas antes de que los líderes de la oposición encabezaran una marcha por el centro de Moscú tras una pancarta en la que podía leerse: "¡Elecciones anticipadas! ¡Contra la represión!".

Los manifestantes llevaban también grandes globos rojos, amarillos y azules en recuerdo de los pasamontañas llevados por el grupo de punk Pussy Riot, cuyas tres miembros fueron encarceladas tras realizar una protesta cantando contra Putin en una iglesia.

El Kremlin, inamovible. Los manifestantes dicen que la vuelta de Putin al Kremlin tras cuatro años como primer ministro es un revés para la democracia porque ahora podría estar en posición de ampliar su poder en Rusia a 24 años si gana otro mandato cuando el actual expire en 2018.

Eso le mantendría en el poder más tiempo que el líder soviético Leonidas Brezhnev y los oponentes temen que derive en estancamiento político y económico.

"La gente que vivía en la Unión Soviética está cansada de gobernantes absolutos. Estamos cansados de estado policial", dijo Alexander Kokhmansky, de 79 años, en la marcha.

La policía permaneció desplegada en el centro de Moscú, aunque los organizadores recibieron permiso para la marcha.

Las manifestaciones comenzaron en diciembre pasado por las acusaciones de fraude en unos comicios parlamentarios ganados por el partido de Putin y que se convirtieron en las protestas más importantes contra él desde que logró la presidencia en 2000, en algunos momentos con 100.000 asistentes.

Putin, que cumple 60 años el próximo mes, dice que los manifestantes son una minoría que no tiene respaldo amplio en el país de más de 140 millones de personas, y su victoria en las presidenciales de marzo fue un revés para las manifestaciones.